Acuerdo de Fiat y Repsol para fomentar el uso del GLP en España

Acuerdo entre Fiat y Repsol

Luca Napolitano (izq), consejero delegado de Fiat Group Automobiles Spain, y José Manuel Gallego, director ejecutivo de GLP de Repsol, firmaron un acuerdo para fomentar el uso de este carburante en España. En la actualidad, 11.000 coches bifuel circulan en nuestro país.

Fiat y Repsol acaban de firmar un acuerdo para impulsar en España el consumo de GLP (gas licuado de petróleo) y promover la venta de vehículos alimentados con este combustible. Por parte de la marca italiana, acudió al acto Luca Napolitano, consejero delegado, quien aseguró que “esta iniciativa representa un importante impulso en la implantación de soluciones para la reducción de las emisiones contaminantes”.

Fiat tiene una amplia experiencia en fabricar vehículos propulsados con GLP. De hecho, es la marca con una gama más amplia en este tipo de automóviles, con más de 11 modelos entre Fiat, Alfa Romeo, Lancia y coches comerciales. Por su parte, en la actualidad, Repsol dispone de una red de más de 150 estaciones de servicio con GLP, que seguirá creciendo con una cadencia de cien nuevas cada año hasta 2015. Además, hay que sumar los más de 200 puntos de suministro ubicados en empresas y colectivos profesionales con flotas que usan GLP.

A continuación, se encuentra el texto publicado en el número 181 de QuintaMarcha sobre una prueba con un Skoda Octavia bifuel:

Hasta la llegada de los coches eléctricos, la tecnología bifuel –uso de gasolina y también de gas licuado de petróleo (GLP)- es la mejor alternativa para ser ecológicos y ahorrar un buen dinero. La probamos en un Skoda Octavia y… ¡funciona!

¿Sabías que el GLP (gas licuado de petróleo) es el principal carburante alternativo de Europa? En España hay casi un centenar de estaciones de servicio que disponen de él, pero, ¿por qué utilizar GLP en nuestro vehículo? La respuesta es bien sencilla: por ecología y economía.

Este combustible genera un 96% menos de óxidos de nitrógeno que el gasóleo y un 68 % menos que la gasolina. De ahí que en muchas ciudades europeas, como Londres y Milán, los coches que utilizan GLP disfrutan de exenciones tributarias.

El precio del gas licuado es, aproximadamente, un 50% más barato que el de la gasolina (60 céntimos, actualmente), y, dado que su fiscalidad está congelada hasta 2018, no se prevén variaciones en su coste.

Por si fuera poco, al disponer en el coche de un tanque de gasolina y de otro de GLP doblamos la autonomía total del vehículo.

A rodar
Una vez enumeradas sus virtudes, hemos comprobado el funcionamiento de un Skoda Octavia 1.6 de 102 CV, con 60.000 kilómetros, al que se le ha instalado un kit de GLP -éste cuesta unos 2.000 euros y se puede montar sólo en coches con motores de gasolina-.

Lo único que cambia en el interior es la introducción de un pequeño interruptor en la parte baja izquierda del salpicadero, que sirve para elegir, de forma inmediata, el tipo de carburante –gasolina o GLP-. Tanto al ralentí como acelerando el coche, se puede cambiar de una alimentación a otra sin que se note absolutamente nada. La variación de potencia con uno u otro combustible es prácticamente inexistente, al igual que el consumo, sólo algo superior con el GLP. Además, con éste, la sensación es de mayor suavidad al acelerar desde casi el ralentí.

Tras la prueba, la conclusión es que el sistema funciona perfectamente y sin notarse la diferencia entre circular en modo gasolina o GLP. El banco de potencia de TLR Sport, en Humanes de Madrid, nos dio la razón en este apartado, pues la variación fue de tan sólo 5 CV.

Instalación
Un kit de GLP, cuyo coste ronda los 2.000 euros, consta de un depósito, un evaporizador, una red de tuberías, un dispositivo de inyección y una unidad electrónica de control. El depósito puede colocarse en la zona de la rueda de repuesto. Ésta se sustituye por otra de emergencia o por un kit reparapinchazos. La instalación del kit del Octavia analizado se llevó a cabo en Medina Motor, en Fuenlabrada (Madrid).

¿Qué pasa si uno de los dos combustibles se agota? En ese caso, automáticamente el motor pasaría a alimentarse con el otro combustible. Ventajas añadidas son la mayor duración del motor, ya que la combustión es más limpia y completa, o un mantenimiento más económico, debido a los cambios de aceite más largos.

Pérdidas mínimas de potencia
En el banco de potencia, en modo gasolina, el motor, de 102 CV oficiales, registró una potencia máxima de 108 CV y un par de 147 Nm (exacto al que anuncia la marca) a 1.000 rpm más de lo anunciado. Con el GLP, las pérdidas fueron mínimas: 102,5 CV y 140 Nm. Las diferencias de registros entre un carburante y otro son inferiores a las que da un coche con el filtro de aire limpio o sucio.

M.A.F.

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