Carlos Sainz confirma que los años no son un obstáculo para ganar el Dakar

Ocho años después, Carlos Sainz, ‘El Matador, lo ha vuelto a hacer, ganar por segunda vez el Rally Dakar, a sus 55 años, el piloto más veterano en conseguirlo. Una hazaña que sólo está reservada a campeones como él. En motos, la victoria fue para el austriaco Matthias Walkner, con la también austriaca KTM.

Carlos Sainz, bien apoyado por Lucas Cruz, supo llevar su Peugeot 3008 DKR Maxi a la meta de Córdoba, en Argentina, en primer lugar, consiguiendo así su segundo Dakar, tras lograrlo en 2010. La pareja española se impuso en la que dicen ha sido la edición más dura del rally desde que se celebra en suramérica y seguramente también de la historia de esta prestigiosa carrera. Atrás quedan catorce etapas de extrema dificultad que Sainz y Cruz consiguieron superar de manera excelente, alcanzando el triunfo con una sólida ventaja al frente de la clasificación final, superando en 43 minutos a Nasser Al-Attiyah, con Toyota, y en una hora 16 minutos a Giniel De Villiers, también con igual marca.

En la última etapa, ‘El Matador’ finalizó novena posición, alcanzando la meta y proclamándose bicampeón del Rallye Dakar con el equipo Peugeot Sport, sumando este nuevo triunfo en la prueba a sus dos campeonatos del mundo de rallyes y a la Copa del Mundo de Rallyes Cross Country de la FIA.

A su llegada a Córdoba, el madrileño aseguro estar “muy contento de haber ganado este Dakar, que para mí ha sido el más difícil de los que he corrido, incluido los de África. Quiero agradecer al equipo y a todos los patrocinadores en general por su apoyo, y sobre todo quiero dar las gracias y felicitar a Lucas por el magnífico trabajo que ha hecho. Ahora nos toca disfrutar un poquito con todos los que me habéis apoyando y seguido”.

Con esta nueva victoria, Peugeot se despide del Dakar, pues ya anunció que esta iba a ser su última participación, y lo hace con la corona puesta, si bien en esta ocasión tan sólo uno de los cuatro coches presentados en la línea de salida se ha subido al podio, el 3008 DKR Maxi de Carlos Sainz.

Uno de ellos fue el de Sébastien Loeb, la gran esperanza del equipo Peugeot, que no ocultó que era su preferido para llegar al final en primera posición y, sin embargo, fue el primero en caer. Y lo hizo el día después de su estreno en victorias de etapa en la edición 2018, la 10ª de su carrera en el Dakar, en la que el francés se veía forzado a dejar la prueba, vencido por las dunas del desierto de Tanaka. No fue ni la primera ni la última sorpresa de este Dakar, imprevisible e indomable. Otra gran chasco fue el abandono de Nani Roma, que dejó la prueba tras dar varias vueltas de campana en la etapa en bucle en Pisco, mientras que Stéphane Peterhansel perdía los mandos del rally al sufrir un accidente en la etapa maratón de Uyuni. Incluso Nasser Al Attiyah, gran especialista en vencer a las dunas, sufriría en la arena de San Juan de Marcona, perdiendo una hora después de cuatro días de carrera.

En medio de esta hecatombe, Sainz iba avanzando sin cometer ni un sólo error, con una solidez a prueba de tierra, barro y arena. Con sabiduría, experiencia y pie derecho contenido para regular cuando había que pisar a fondo y cuando ser comedido, el madrileño supo atacar con cabeza, dosificando el tiempo de ventaja sobre sus rivales cuando comandaba la prueba, gestionándolo con sabiduría. Así ha llegado a Córdoba, pisando el escalón más alto del podio, imponiéndose a Al Attiyah, al que ha superado en 43 minutos en la clasificación final, el mismo rival que venció en 2010, claro que entonces la diferencia fue de sólo ¡dos minutos! El francés De Villiers cierra el trío de cabeza, postergando a ‘Monsieur Dakar’, el gran derrotado, a la cuarta plaza.

En total, 191 vehículos han terminado la 40ª edición: 85 motos, 32 quads, 49 coches, entre ellos 6 SxS, y 25 camiones, es decir el 55% de los que partían en Lima hace dos semanas, lo que indica la dureza de este raid.

Isidre Esteve

Misión cumplida para Isidre Esteve, que ha completado su segundo Dakar consecutivo en coches y, por primera vez, entre los mejores. El piloto del Repsol Rally Team ha acariciado el ‘Top 20’ de la general en una 40ª edición que pasará a la historia como la más dura celebrada jamás en Sudamérica. El ilerdense ha vuelto a dar una verdadera lección de superación con su prototipo BV6 con los mandos adaptados al volante.

Como se preveía, la última etapa fue un homenaje a los supervivientes de la carrera. Los participantes partieron en orden inverso a la clasificación desde Córdoba para realizar un bucle de 286 kilómetros antes de cruzar la tan deseada meta final. Esteve y su copiloto Txema Villalobos tardaron 1h 50:26 en completar la especial de 120 km, cerrando la jornada en una simbólica 29ª posición y un sensacional 21º lugar final. Además, figura 4º en su categoría T1.2 (todoterreno 4×4 diésel modificados). Y se despide del Dakar con el gran honor de ser el segundo mejor español de la general en coches, tras el ganador Carlos Sainz.

Por ello el catalán decía “estar muy satisfechos con nuestro papel en este Dakar tan exigente. Le otorgamos un gran valor al hecho de haber llegado hasta aquí, después de superar numerosos obstáculos y jornadas realmente complicadas que nos han llevado al límite. Hemos cumplido nuestro objetivo y nos sentimos realmente felices de haber sido competitivos todos los días. Ahora ya formamos parte del grupo de pilotos que acuden al Dakar a competir”, reflexionaba el piloto de Repsol y Onyx Seguros.

Cristina Gutiérrez

Mucho mérito ha tenido Cristina Gutiérrez, la único piloto capaz de finalizar el Dakar 2018 en coches, convirtiéndose en una heroína del motor. Sobre todo por las grandes dificultades que ha tenido que superar, con una última semana infernal en la que apenas ha tenido tiempo de descansar. Por eso en la meta de Córdoba la burgalesa tenía motivos sobrados para mostrarse eufórica, repitiendo una y otra vez que “parece que estoy soñando”.

Cristina, cuyo descomunal sacrificio, junto a su copiloto Gabi Moiset, se ha visto recompensado con la 38ª posición absoluta, aseguraba que “esta segunda semana ha sido durísima, una auténtica odisea en la que nos ha pasado de todo” Y no le falta razón a la piloto del Mitsubishi Montero, pues algunos días llegó a conducir durante casi 20 horas seguidas, otros tuvo que ser remolcada por el camión de asistencia e incluso llegó a enlazar el final de una jornada con el inicio de la siguiente, sin margen para recuperar fuerzas.

Óscar Fuertes

Titánico. Así ha sido el Dakar que han completado Óscar Fuertes y Diego Vallejo a los mandos de su SsangYong TivoliDKR. La pareja española, pese a numerosas adversidades en este tramo final de carrera, consiguieron llegar a la meta de Córdoba, siendo una de las grandes sensaciones de esta edición.

Fuertes reconocía que “estamos destruidos, sobre todo después de los esfuerzos de estas últimas etapas. De todas formas, tanto Diego como yo no podemos estar más felices de haber acabado este Dakar tan extremo, que era nuestro gran objetivo”.

Pero tanto sufrimiento ha tenido su recompensa, pues además de acabar el rally, que era la máxima ambición del equipo SsangYong Motorsport, el piloto madrileño ha finalizado la prueba más dura del mundo en el puesto 32º en la clasificación general final y cuarto en la categoría T1.3 (vehículos de gasolina con dos ruedas motrices), lo cual refrenda el excelente papel. Y eso lo ha conseguido en su primera participación, algo al alcance de muy pocos. Ha sido, además, uno de los dos únicos ‘Rookies’ en lograrlo de la casi veintena que inició la prueba en Perú. Y, por si fuera poco, Fuertes ha llegado a Córdoba siendo el tercer mejor español en coches, tan sólo por detrás de Carlos Sainz e Isidre Esteve.

En camiones, con tres victorias consecutivas en las tres primeras etapas, Ignacio Casale hizo cundir el pánico entre sus rivales. Por su parte, Sergey Karyakin, vigente campeón, dejaba el Dakar tras sufrir una lesión en el rally, al igual que Rafal Sonik, ganador de 2015. A continuación, el piloto chileno supo dominar bien la carrera. Al mismo tiempo permitió a dos jóvenes argentinos, que representan el futuro de la disciplina de quads, mostrar su talento: se trata de Nicolás Cavigliasso, 26 años, y Jeremías González Ferioli, 22 años, que completan el podio final de la categoría en ese orden.

En el segundo año de SxS, Reinaldo Varela ha hecho gala de una gran regularidad en los primeros puestos, a lo que hay que añadir cinco victorias de etapa, que le permiten subir a lo más alto del podio. El brasileño ha tenido que pelear, entre otros, con un feroz Patrice Garrouste, que también ha sumado cinco triunfos.

Laia Sanz, apuesta segura

Ocho de ocho. Antes de empezar el Dakar siempre hay una apuesta ganadora y se llama Laia Sanz, pues siempre alcanzará la meta, sea donde sea, a pesar de las dificultades que se encuentre y los kilómetros que toque recorrer. Así lo ha demostrado nuevamente la brava piloto de Soficat Xerox al terminar por octava vez consecutiva la prueba más exigente del motor, en una edición que ha destacado por su extrema dureza. Y lo ha hecho con una brillante actuación de principio a fin, cumpliendo su objetivo de acabar entre los quince primeros y, además, a las puertas del ‘Top 10’, en una definitiva 12ª posición que se convierte en su segundo mejor resultado en el rally.

La catalana no dudaba en declarar su satisfacción “porque he cumplido mi objetivo en una edición que además ha sido durísima y con un grandísimo nivel de pilotos y marcas. Me he quedado a las puertas del ‘Top 10’, pero veo que puedo estar ahí. Siento que he dado un paso adelante en pilotaje y velocidad. La nueva KTM 450 Rally, con la que me siento muy cómoda, me ha ayudado. Que cada vez tenga más experiencia y que este año haya llegado al Dakar mejor preparada físicamente también han sido factores importantes”.

Laia ha estado muy cerca de igualar el noveno puesto que logró en 2015 y que en la historia figurará como el mejor resultado de una mujer en motos en el Dakar. Sólo le han faltado 18’42” para repetir ese resultado y 14 minutos y 26 segundos para cazar el décimo puesto.

Lo único que frenó la progresión de la 18 veces campeona del mundo fueron dos caídas. La primera en la 10ª etapa le hizo perder tiempo al romper los instrumentos de navegación, pero la que verdaderamente puso en jaque su resistencia fue la que sufrió al día siguiente, a pocos kilómetros para finalizar la conocida como Súper Fiambalá, en la que los primeros coches y camiones salieron mezclados con las motos. ¡Bravo por la española!

Y si Laia ha sido la cara, la cruz es para Joan Barreda, que se presentaba en la línea de salida como la gran esperanza española para ganar el Dakar. Pero este año tampoco ha podido ser. Las caídas, sobre todo una en la que se dañó seriamente la rodilla, le pasaron factura al piloto de Honda, abandonando finalmente.

El triunfador ha sido Matthias Walkner, que se ha convertido en el primer ganador austríaco en motos, permitiendo a la marca de la misma nacional proseguir con su dominio en la prueba al sumar su 17º Dakar consecutivo. Segundo, una Honda, la del local Kevin Benavides, y el australiano Toby Price, también con KTM, cerrando el triunvirato.

La carrera de motos, más reñida que nunca, no tardó en ofrecernos su primer cambio de tornas con el abandono prematuro de Sam Sunderland en las dunas de San Juan de Marcona el cuarto día del rally. El vigente campeón, ganador de dos de las tres primeras etapas, dejaba vía libre a una manada especialmente hambrienta liderada por Adrien van Beveren y Benavides. Los dos pilotos harían peligrar el habitual dominio de KTM, relevándose en el primer puesto en varias ocasiones, pugna en la que no faltaron los brillantes recitales de Barreda o Antoine Meo, antes de una décima etapa, intensa y devastadora. Esa jornada, que tendría que haber permitido al joven argentino triunfar en su tierra, ponía fin a sus esperanzas debido a un terrible error de navegación en los ríos de Belén, al final de la especial. Otros favoritos cayeron en la trampa, entre ellos Price, mientras que Walkner y Van Beveren lograban salir airosos. Posteriormente, una dura caída del piloto de Yamaha a tres kilómetros de la meta, dejaba al austríaco solo a la cabeza del Dakar. Gracias a una gestión perfecta de la prueba al final, Walkner se adjudica a sus 31 años el más bello galardón de su carrera.

Lo cierto es que vienen aires de cambio en la categoría de las motos desde hace algunos años. Tras irse Marc Coma y Cyril Despres, 2018 ha resultado más evidente que nunca, pues la clasificación general se caracteriza por la novedad. Así, ocho de los diez primeros en Córdoba atesoran menos de cinco participaciones en su haber. Solo Gerard Farrés, que ha hecho un carrerón, quinto finalmente, forma parte de la antigua generación, con once ‘dakares’ a sus espaldas.

#rallydakar2018 #peugeot #peugeot3008dkr #ssangyong #ssangyongmotorsport #mitsubishimontero #hondamotos #fundacionamv #repsolrallyteam #ktm

Dejar un comentario

Catalogado como Competición

Deja un comentario