Chevrolet Cruze SW 2.0 Diésel LTZ: Familiar muy rentable

Chevrolet Cruze (frontal)

Muy pocas marcas pueden ofrecer una relación producto/precio tan buena como Chevrolet. Por el familiar Cruze Station Wagon con motor turbodiésel de 163 CV, acabado tope LTZ y maletero de 500 litros, sólo hay que desembolsar 16.895 euros (promociones y Plan PIVE incluidos). Más rentabilidad, casi imposible.

Prueba realizada con BP Ultimate

Si no te cuadran las cuentas a la hora de comprar un coche para transportar a la familia y estás pensando en renunciar a él por otro más pequeño, mira lo que ofrece Chevrolet con el Cruze Station Wagon. El modelo de General Motors, de casi 4,7 metros de longitud y con un maletero de 500 litros (ver abajo Grande), puede adquirirse con motor turbodiésel 2.0 de 163 CV, cambio manual de seis velocidades y acabado tope LTZ por sólo 16.895 euros (promoción de la marca de 3.380 euros y Plan PIVE incluidos). Si se desea un diésel más escueto, hay un 1.7 de 130 CV con equipamiento LT por sólo 13.770 euros (mismos descuentos incluidos). Un familiar a precio de un utilitario, sin trampa ni cartón.

Buen coche
Como comenté con el Orlando, este coste bajísimo no supone la adquisición de un coche low cost, ni mucho menos. El Cruze SW puede compararse a cualquier otro rival de marca generalista y, en algunos apartados, es de los más satisfactorios. Esto sucede en el apartado del comportamiento, pues se trata de un familiar con una puesta a punto pensada para no aburrirse al volante. Se dispone de un vehículo rutero, pero también eficaz en curvas. La dirección directa y los reglajes firmes, no incómodos, de la suspensión permiten un dinamismo que gustará a los papás que vengan de compactos divertidos de conducir.

Chevrolet Cruze (trasera)

En cuanto al motor de gasóleo de 163 CV, de dos litros de cilindrada, reproduzco lo escrito en el Orlando (es el mismo propulsor): “Acelerando desde bajas revoluciones es patente cuando entra en acción el turbocompresor (mucho antes de las 2.000 vueltas), algo que, según gustos, puede agradar o no. El aislamiento de la mecánica está muy lograda, pues apenas se percibe en el habitáculo y no genera vibraciones en ningún elemento del interior (pedales, volante o palanca del cambio)”. El consumo medio, alternando más recorrido interurbano que ciudad, fue de 6,9 l/100 km, casi siempre con dos personas a bordo y sin apenas equipaje. Como solución ecológica, el display incluye un testigo de cambio recomendado de marcha. Con esta mecánica, el Cruze SW tiene fuerza más que suficiente para viajar con reserva de potencia aun yendo con la familia. El cambio manual de seis velocidades tiene un tacto correcto. No es el mejor si se busca la máxima rapidez para engranar marchas (por ejemplo, en carreteras reviradas), pero resulta perfectamente válido en un uso normal.

Notas mejorables
Como sucede en el Orlando, “el tacto del embrague y del freno es peculiar. Con el primero es fácil provocar alguna sacudida al pasar de una marcha a otra (sobre todo en las cortas), algo subsanable con el tiempo al acostumbrarnos a él. Por su parte, el segundo hay que pisarlo más de la cuenta para que los discos actúen con mordiente, aunque eso no significa que las detenciones se realicen en largas distancias. También debería ser automático el cierre de las puertas, sobre todo al tratarse de un coche pensado para familias con niños”. Una curiosidad es que yo giraba, sin querer y con la pierna derecha apoyada, el mando de la temperatura del climatizador, variando los grados. Puede que no sea algo general y que sólo me haya sucedido a mí por ser de talla alta o por llevar pantalones anchos.

Chevrolet Cruze (interior)

Mantenimientos gratuitos
Si se adquiere el Cruze SW con el acabado tope LTZ, además de incorporar un equipamiento muy amplio (GPS a color, cámara de visión trasera, llantas de 17 pulgadas, etc), el cliente se beneficia de mantenimientos gratuitos durante el periodo de garantía oficial, es decir, tres años o 100.000 kilómetros. Un beneficio más por la compra de un Chevrolet.

AMPLIOS REGLAJES. En los asientos delanteros, con mezcla de tela y cuero, encontrar una postura cómoda es muy sencillo porque cuentan con amplios reglajes, también en altura. El conductor, además, se ve favorecido por un volante colocado sin apenas inclinación y ajustable en profundidad. El respaldo de los asientos se inclina con una palanca y no a través de una ruedecilla. La sujeción en curvas es normal y el mullido es muy satisfactorio para largos viajes porque el cuerpo no se hunde demasiado.

ESPACIO NORMAL. Comparado con sedanes como el Skoda Rapid o el Seat Toledo, el Chevrolet Cruze SW pierde la batalla en el espacio para las piernas de los pasajeros traseros, sin que ello signifique que sea malo. Si delante va sentado un adulto de talla alta, detrás de él se puede acomodar perfectamente otro de talla media y, por supuesto, niños. La quinta plaza, tapizada entera de cuero, es más estrecha y tiene un mullido más duro (en el respaldo se esconde un reposabrazos). Detrás de los reposacabezas, hay una bandeja que se extiende a lo ancho del vehículo para depositar objetos. Ésta debe utilizarse con la red (de serie) que separa el maletero del habitáculo para impedir que esos objetos se proyecten hacia los ocupantes en caso de una frenada de emergencia.

GRANDE. Como buen familiar que es, el Cruze SW cumple con nota en el apartado del maletero. Para el equipaje, hay 500 litros de capacidad más pequeños compartimentos debajo del plano de carga para objetos no voluminosos. La forma regular del cubículo permite aprovecharlo bien y no hay que esforzarse mucho al introducir objetos pesados porque el suelo del maletero está en una posición baja. Si se abaten los asientos traseros, se queda una superficie plana y el volumen aumenta a 1.478 litros.

Debido a un pinchazo, tuvimos que echar mano del kit sellante que, sin ser tan útil como una rueda de repuesto completa (aunque ésta ocupa mucho más espacio, podemos completar el viaje), nos permitió arreglar el neumático en pocos minutos y seguir avanzando hasta un taller. Como la mayoría de los pinchazos son subsanables con el kit, nosotros optamos por éste frente a la rueda de galleta.

Texto y fotos: F.M.

1.998 cc / 163 CV / 1.595 kg / 210 km/h / 6,8 l/100 km / 16.895 € (incluidos Plan PIVE y promociones).

DESTACA:
– Relación producto/precio.
– Buen motor y maletero espacioso.
– Comportamiento dinámico.

MEJORABLE:
– Quinta plaza justa.
– Sin cierre automático de las puertas.
– Posición del mando del climatizador.

EQUIPAMIENTO Y SEGURIDAD
Climatizador automático; radioCD con lector de MP3 y conexiones auxiliares; llantas de 17 pulgadas; navegador con pantalla a color; cámara de visión trasera; Bluetooth; sensores de alumbrado, lluvia y aparcamiento; inserciones cromadas en ventanillas laterales; red de carga en el maletero; control de velocidad de crucero; asientos delanteros regulables en altura; volante multifunción; ordenador de a bordo; reposabrazos central delantero; limpialuneta; mantenimientos gratuitos durante la garantía, etc.
Seguridad: Airbags frontales, laterales y de cortina; programa electrónico de estabilidad (ESC); anclajes Isofix en asientos traseros; ABS con distribuidor (EBD), etc.

GARANTÍA: – Tres años o 100.000 kilómetros.

FICHA TÉCNICA


MECÁNICA

Motor Delantero transversal. 4 cilindros en línea.
Cilindrada 1.998 cc.
Potencia máxima 163 CV a 3.800 rpm.
Par máximo 360 Nm a 1.750 rpm.

TRANSMISIÓN

Tracción Delantera.
Caja de cambios Manual, 6 velocidades.

DIRECCIÓN Y FRENOS

Sistema Cremallera, eléctrica.
Frenos del/tras Discos ventilados/discos.
Suspensión del/tras McPherson/eje torsional.

DIMENSIONES

Peso 1.595 kg.
Largo/ancho/alto 4.675/1.797/1.521 mm.
Cap. depósito 60 litros.
Vol. maletero 500-1.478 litros.
Neumáticos 225/50 R17.

PRESTACIONES Y CONSUMOS

Velocidad máxima 210 km/h.
De 0 a 100 km/h 8,8 segundos.
Urbano homologado 6,8 l/100 km.
Durante la prueba 6,8 l/100 km.
Emisiones CO2 138 g/km.
Impuesto Matriculación. 4,75%.

Prueba realizada con BP Ultimate

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