Circula con neumáticos en buen estado y revísalos periódicamente

Consejos al volante

Neumáticos

El único punto de unión entre el coche y la carretera son los neumáticos, que, más que nunca ahora, en las estaciones frías, deben estar en buen estado y revisarse periódicamente. Las ruedas de invierno son una fantástica solución para los que viajan por zonas con muy bajas temperaturas.

Si siempre es fundamental circular con neumáticos en buen estado (con la banda de la rodadura bien marcada y sin rozones profundos ni abultamientos en los flancos), ahora, en las estaciones frías, esta norma se convierte en básica porque los asfaltos deslizan más. Revísalos periódicamente: basta con que, una vez al mes, compruebes las presiones y los eches un vistazo. Son cinco minutos que te pueden salvar la vida.

Si vas a circular por zonas con muy bajas temperaturas, una opción muy recomendable son las ruedas de invierno, que, en firmes nevados, equivalen a las cadenas.

Estas gomas son realmente convenientes en temperaturas por debajo de 7º, ya que las normales se endurecen y pierden mucha eficacia. Por el contrario, las invernales tienen un compuesto específico, más blando y flexible, y su banda de rodadura está compuesta por surcos más amplios, multitud de laminillas y dibujo de tipo taco. Ésta, además, tiene mayor profundidad, en torno a dos milímetros más. El resultado, una óptima tracción y una menor distancia de frenado, concretamente, seis metros menos respecto a unos de verano sobre en firme mojado a 80 km/h (según pruebas de Michelin), cifra que aumenta aún más circulando en nieve (nada menos que 31 metros de diferencia a 50 km/h).

Y, ¿qué hacemos con los de verano? Generalmente, el taller donde se montan te los guarda en sus instalaciones. Si no fuera así, debes encontrar un lugar fresco, seco y protegido de la luz solar hasta la llegada de la primavera y el buen tiempo.

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