Honda CR-V 2.2 i-DTEC Innova 4×4 Automático: Cargamento tecnológico

Honda CR-V (frontal)

Gran compendio tecnológico, con elementos de última generación, el que acumula el nuevo Honda CR-V con el acabado tope Innova. También destacan el buen motor turbodiésel 2.2 i-DTEC de 150 CV y el espacio para cuatro adultos y maletero.

Prueba realizada con BP Ultimate

Al subir a un coche con el cargamento tecnológico del Honda CR-V con el acabado tope Innova se tiene la sensación de estar en un vehículo del futuro: control de crucero adaptativo (mantiene siempre la distancia de seguridad con el vehículo de delante), mantenimiento del carril con corrección del volante (la dirección se mueve solo para no traspasar las líneas), prevención y mitigación de impactos (que alerta visualmente, con tirones en el cinturón de seguridad y frenando automáticamente si hay peligro de una colisión), luces automáticas (cambian de largas a cortas y viceversa sin actuación del conductor) y adaptativas en curvas, cámara de visión trasera con guías para el aparcamiento y un largo etcétera. Todo para facilitar y aumentar la seguridad en la conducción. Para quedarse boquiabierto si uno no está acostumbrando a conducir coches de última generación.

También, lógicamente, hay espacio para el lujo en esta versión premium: GPS táctil con pantalla a color, llantas de 18 pulgadas, cristales tintados, tapicería de cuero, asientos delanteros calefactados (con dos intensidades de calor), regulaciones eléctricas para el conductor, apertura sin llave, etc. Desde luego que Honda no se ha dejado nada en el tintero para equipar a su nuevo todocamino, cuya cuarta generación no crece en dimensiones exteriores respecto a su antecesora, pero presenta muchas bondades para competir con garantías en un nicho de mercado copado por modelos de la mayoría de las marcas.

Honda CR-V (trasera)

Suavidad y rendimiento
La única opción de gasóleo del todocamino japonés es el motor i-DTEC de 150 CV,  con inyección directa common rail y turbo de geometría variable. Su generosa cilindrada, 2,2 litros, permite disponer de buenos bajos, empujando desde mucho antes de las 2.000 vueltas, régimen en el que ofrece el par máximo, 350 Nm. Su suavidad al subir de vueltas y su funcionamiento silencioso en velocidades de crucero son dos de sus notas destacadas. Además, tiene fuerza suficiente para que el coche gane velocidad rápidamente, lo que es un seguro de vida en adelantamientos y también en recuperaciones.

Para reducir consumos, se encuentra el botón Econ en el salpicadero. Pulsándolo, se disminuye el gasto energético del climatizador, entre otras medidas (en la instrumentación se activa un tono verde en los bordes de las esferas). Con más recorrido exterior que urbano, obtuvimos una cifra de 7,3 l/100 km, nada exagerada teniendo en cuenta que nuestra unidad iba dotada de cambio automático (ver abajo Buen Tacto). La otra opción mecánica es un gasolina atmosférico 2.0 i-VTEC de 155 CV, que implica llevarlo más alto de vueltas para obtener un rendimiento semejante al turbodiésel.

Honda CR-V (interior)

Comportamiento previsible
Según Honda, esta entrega del CR-V tiene una puesta a punto más rutera que la anterior. A mi juicio, el tarado de la suspensión es más bien firme, que no seco, aunque sí aparecen oscilaciones de la carrocería sobre todo al afrontar giros lentos (en un puerto o en una glorieta de radio amplio, por ejemplo), algo muy común en casi todos los todocamino. Por eso es más agradable de conducir en vías rápidas por su buena estabilidad lineal y por su comportamiento previsible en curvas rápidas. Dinámicamente, no es tan eficaz como el nuevo Ford Kuga ni tan limitado dinámicamente como el Renault Koleos. Quedaría, por lo tanto, en un equilibrado punto medio.

El habitáculo está aislado correctamente de los ruidos aerodinámicos. En autopistas y autovías, circulando ligeramente por encima de la velocidad legal, sí está presente el sonido del viento al golpear los grandes espejos retrovisores, pero no resulta molesto porque llega lo suficientemente atenuado y menos con el equipo de audio conectado.

Tres pantallas
La presentación del interior, con nada menos que tres pantallas (dos en la consola central y otra en la instrumentación) y un diseño moderno, tiene un toque lujoso. Al principio, la multitud de mandos dispuestos en el volante puede llegar a agobiar, pero luego se controlan con más facilidad de la esperada, aunque, eso sí, hay que tener cuidado con no apartar demasiado la vista de la carretera. Circulando por firmes adoquinados, no apareció ningún grillo, señal de que los plásticos del salpicadero están perfectamente ensamblados.

El precio del CR-V i-DTEC Innova con cambio automático llega a los 42.600 euros, descuentos incluidos. Para economías menos desahogadas, la marca japonesa ofrece otros cinco acabados más con el motor de gasóleo (el más demandado): Comfort, Elegance, Lifestyle, Executive y Luxury, por precios que se sitúan entre 27.600 y 37.000 euros. La versión de gasolina i-VTEC, de 155 CV, más básica tiene un coste bastante bajo, 22.900 euros, con Plan PIVE incluido.

MUY CÓMODOS PARA VIAJAR. Los asientos delanteros del CR-V son realmente buenos para viajar por la comodidad que otorgan. Ambos son calefactados y con apoyo lumbar regulable. El del conductor añade reglajes eléctricos y memoria para dos posiciones. Como puntos débiles, hay que señalar que el tapizado de cuero resbala en curvas y que en éstas la sujeción no es muy eficiente pues los resaltes laterales no son demasiado pronunciados. Además, el color claro implica suciedad y lamparones a las primeras de cambio, sobre todo si se utiliza mucho el coche en el campo.

MUCHO ESPACIO. En los asientos traseros, el CR-V ofrece un generoso espacio, tanto que caben perfectamente adultos de talla alta aun siendo también espigados los ocupantes de las plazas delanteras. La butaca central es más estrecha que las otras dos, pero el suelo plano facilita la colocación de las piernas. Todas las plazas tienen anclajes Isofix para sillas infantiles y los respaldos son regulables en inclinación. El techo panorámico, de serie, es un buen aliado para dotar de luminosidad al habitáculo.

AMPLITUD DE CARGA. Mucho espacio es el que ofrece el Honda CR-V para el equipaje con su maletero de casi 600 litros (589, concretamente), destacando el espacio existente entre la cortinilla cubremaletero y el plano de carga. El cubículo incluye argollas de sujeción y otras soluciones prácticas. Como solución a un pinchazo, hay una rueda de repuesto de emergencia. El portón trasero eléctrico, de serie con el acabado Innova, permite cerrarse pulsando un botón.

Muy interesante y muy sencillo es el plegado de los asientos traseros. Tirando de dos palancas que hay en el maletero o de dos tiras situadas en las banquetas de dichos asientos, se produce lo siguiente: las banquetas se ponen en posición vertical pegadas a los asientos delanteros; los reposacabezas se esconden sobre los respaldos y éstos se abaten.

BUEN TACTO. Por 3.000 euros (ya incluidos en los 42.600 euros de esta unidad de pruebas), podemos asociar el motor i-DTEC con un cambio automático de cinco velocidades por convertidor de par. Dispone de modo Sport y viene con levas detrás del volante (en el display de la instrumentación se indica cuál es la marcha engranada). Destaca por su buen tacto (apenas se perciben las transiciones entre una velocidad y otra) tanto en conducción interubana como dentro de las ciudades.

Esta transmisión impide insertar marchas largas cuando se circula tanto en bajadas como en subidas pronunciadas. A mí me sucedió que, subiendo el puerto de Navacerrada (delimita la comunidad de Madrid con la provincia de Segovia), tan sólo me dejaba introducir las cuatro primeras marchas con las levas.

4×4. Con el propulsor i-DTEC, el CR-V dispone obligatoriamente de tracción 4×4. Ésta funciona como la de muchos otros todocaminos, es decir, en condiciones normales de adherencia se enviar el par motor sólo al eje delantero y, cuando se producen pérdidas de tracción, el tren trasero recibe fuerza. Las tecnologías camperas son la ayuda al arranque en cuestas y el control de descenso de pendientes, este último conectable a través de un botón situado a la izquierda del salpicadero. A pesar de llevar llantas de 18 pulgadas, no hay mucho peligro de dañarlas al practicar conducción off road porque el perfil de los neumáticos es amplio, 60 mm. La altura libre al suelo, 165 mm, sin ser destacada, permite transitar por pistas en buen estado sin miedo a dañar los bajos del coche. El cambio automático facilita sobremanera manejar el CR-V por estas pistas. Tan sólo hay que tener en cuenta las irregularidades del terreno para no hacer tope con la suspensión. La tapicería clara es muy fácil de ensuciar, por lo que hay que ser muy cuidadosos con ella, sobre todo si el coche se maneja habitualmente en el campo.

Texto y fotos: F.M.

GAMA CR-V: Desde 22.900 euros (incluidos descuentos y Plan PIVE).

2.199 cc / 150 CV / 1.712 kg / 190 km/h / 7,3 l/100 km / 42.600 € (incluidos descuentos).

DESTACA:
– Motor suave y potente.
– Espacio para cuatro adultos/amplio maletero.
– Equipado a tope.

MEJORABLE:
– Rueda de repuesto de emergencia.
– Volante con muchos mandos para memorizar.
– Tapicería clara fácil de ensuciar.

EQUIPAMIENTO Y SEGURIDAD
Climatizador bizonal; llantas de 18 pulgadas; radioCD con lector de MP3 y conexiones auxiliares; cámara de visión trasera; control de crucero adaptativo; sensores de alumbrado, lluvia y aparcamiento delantero y trasero; faros de xenón con luces de giro activas y cambio automático de largas a cortas; techo panorámico; tracción 4WD; levas de cambio en el volante; retrovisor interior fotosensible; apertura sin llave; tapicería de cuero; asientos delanteros calefactados; cristales tintados; portón trasero con cierre eléctrico; Bluetooth; sistema One Motion de plegado de asientos traseros, etc.

Seguridad: Airbags frontales, laterales y de cortina; programa electrónico de estabilidad; asistente de mantenimiento de carril (LKAS); prevención y mitigación de impactos (CMBS); sensor de presión de los neumáticos; control de descenso de pendientes; ayuda al arranque en cuestas, etc.

GARANTÍA: – Tres años sin límite de kilómetros.

FICHA TÉCNICA


MECÁNICA

Motor Delantero transversal. 4 cilindros en línea.
Cilindrada 2.199 cc.
Potencia máxima 150 CV a 4.000 rpm.
Par máximo 350 Nm a 2.000 rpm.

TRANSMISIÓN

Tracción Total conectable.
Caja de cambios Automática, 5 velocidades.

DIRECCIÓN Y FRENOS

Sistema Cremallera, eléctrica.
Frenos del/tras Discos ventilados/discos.
Suspensión del/tras McPherson/multibrazo.

DIMENSIONES

Peso 1.712 kg.
Largo/ancho/alto 4.570/1.820/1.655 mm.
Cap. depósito 58 litros.
Vol. maletero 589-1.669 litros.
Neumáticos 225/60 R18.

PRESTACIONES Y CONSUMOS

Velocidad máxima 190 km/h.
De 0 a 100 km/h 10,6 segundos.
Urbano homologado 8,2 l/100 km.
Durante la prueba 7,3 l/100 km.
Emisiones CO2 180 g/km.
Impuesto Matriculación. 9,75%.

Prueba realizada con BP Ultimate

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Catalogado como Pruebas

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