La última prueba del BMW 318d, una berlina de éxito a punto de ser renovada

El Serie 3 de BMW es una berlina de tipo medio que pasaba por ser el modelo más vendido de la marca alemana, honor que ha remitido en favor de los X, SUV cuyo avance es imparable. Sin embargo, el 318d que probamos, la motorización más demandada de este modelo, es un coche equilibrado, cómodo y elegante que está a punto de ser sustituido. Te mostramos los cambios.

 

Presentado en 1975, el Serie 3 de BMW es una berlina que tiene pues más de cuarenta años de existencia. Modelo de gran éxito, de ahí su longevidad, como lo demuestra ser el más vendido de la marca bávara, si bien la aparición de la gama X, ha reducido su notoriedad, pues los SUV están de moda y no parece que ésta sea pasajera.

Rival del Audi A4 y M-B Clase C

Nosotros hemos probado el BMW 318d, la variante más solicitada de la serie a la que pertenece, sin duda por su equilibrio, magnífico confort, buen rodar, motor suficiente y excelente consumo. Este Serie 3 es el último antes de la nueva generación que está ya a punto de ser presentado -lo hará en el Salón del Automóvil de París- y del que BMW ha filtrado fotos de él a los medios, aunque con la decoración de camuflaje para que no conozcamos todavía su nueva estética.

Y el que sustituye, el todavía vigente, es en el que nos hemos subido. Y mucho se han de esforzar los ingenieros alemanes para que el que llega le supere -que lo hará, seguro-, porque el 318d actual -todavía, aunque por poco- es un coche de que colma las expectativas del conductor que busca comodidad, economía y exclusividad.

Rival directo del Mercedes-Benz Clase C y del Audi A4, la vigente generación del Serie 3, la sexta, ha comercializado en sus más de cuatro décadas de historia más de diez millones de unidades, lo que deja claro su aceptación por los mercados de todo el mundo y el nivel de éxito en todo el planeta. Y es que el 318d probado satisface al usuario al que le gusta un producto refinado, de calidad y con una estética deportiva, a la par que elegante, que nunca pasa de moda.

En la estética del 318d domina la deportividad, con un frontal agresivo dominado por la identitaria parrilla de los dos ‘riñones’. Sobre el capó, las nervaduras que le dan carácter y que tampoco faltan en los laterales, al igual que los marcados pasos de rueda. En la zaga, los prominentes grupos ópticos rematan la acertada personalidad de este modelo que es, sin lugar a duda, ‘made in BMW’.

Pero no lo será menos el nuevo Serie 3 a punto de aparecer, porque la nueva generación de la berlina de BMW mantendrá su estilo deportivo, bajara el centro de gravedad, menor peso -una reducción sobre los 50 kilos-, mayor rigidez estructural, menor sonoridad y vías ensanchadas para ganar aplomo. Presentará también motores más potentes y eficientes, nueva suspensión adaptable y nuevo chasis M.

Interior magnífico

El habitáculo es otro ejercicio de clase, de buen gusto y practicidad, con la impronta de la marca alemana. El interior de la sexta generación de este modelo de éxito que toca a su fin (lo primero, porque lo segundo, el éxito, acompañará a la séptima con toda seguridad) muestra el ADN de la marca: clase, confort, elegancia, materiales de primera perfectamente ensamblados, botones, controles y cuadro de mandos magníficamente colocados y puesto de conducción perfecto, con un asiento con múltiples reglajes que nos sitúa frente al volante, regulable también, de forma ideal para disfrutar de esta máquina.

Ya hemos dicho que el interior es cómodo y acogedor, para cuatro personas, porque el quinto no lo tendrá igual de bien -algo común en la mayoría de coches, que piensan en cuatro ocupantes más que en cinco, en algunos casos obligados por el voluminoso túnel de transmisión, como es el caso que nos ocupa-. Tampoco son del todo accesibles las plazas traseras, pues la injerencia del paso de rueda y las puertas no muy grandes dificultan la entrada del personal. Por el contrario, hay espacio suficiente para las piernas y el maletero tiene una buena capacidad, 480 litros. Además, los respaldos traseros se abaten totalmente, dejando al descubierto el maletero, quedando una práctica plataforma que aumenta la capacidad de carga.

Por lo que respecta al equipamiento, nuestra unidad de pruebas llevaba el acabado Luxury (los otros tres son Advantage, Sport y M), el más elevado después del M, debiendo abonar algo más de cinco mil euros al precio final, que no es baladí, pero lo que ofrece es considerable. Así, el Luxury presenta llantas hasta 19 pulgadas, faros de Led, sistema de navegación Bussines -el más completo-, clima, control de crucero con función de freno, sensores de aparcamiento con cámara trasera y un largo etcétera.

Motor eficiente y equilibrado

El 318d monta el eficientemotor de cuatro cilindros y dos litros TwinPower Turbo de 150 CV y en nuestra unidad, el magnífico cambio automático cuya conducción es pura delicia, garantizando también ahorro de combustible, que en nuestro caso fue de 5,4 l/100 kilómetros de media durante la prueba. La ventaja de este motor es que es muy equilibrado, entre potencia, prestaciones y consumo. No es ruidoso, estira bien las marchas y sale bien de cualquier apuro al pisar el pedal derecho, permitiendo hacer de forma agradable y satisfactoria largos viajes sin cansancio.

Además, ofrece tres modos de conducción, Sport, Confort y Eco Pro, los dos últimos para una conducción tranquila y el primero para sacar a la unidad de potencia sus mayores virtudes, pues la dirección se endurece y las reacciones son más directas.

La conducción del BMW 318d resulta muy satisfactoria. Si queremos disfrutar de un manejo dinámico, ponemos el modo Sport y en curvas saborearemos su excelente estabilidad, aplomo, agilidad y dirección precisa, con un buen paso por los giros. En autovías se comporta igualmente seguro, notándose la buena puesta a punto de la suspensión, lo que se traduce en confianza y comodidad.

No niego ser un ferviente admirador de BMW, en coches y motos, y este 318d probado, el último test antes del nuevo Serie 3, me ha gustado. Es un automóvil que cumple sobradamente con lo que se le exige a una berlina, estética deportiva no carente de elegancia, interior ‘premium’ y confortable, motor suficiente y económico y comportamiento eficaz. Los ‘peros’, el precio, 39.698 euros, incluyendo el excelente cambio automático, a los que hay que sumar 5.292 euros del acabado Luxury de nuestra unidad, lo sitúan en casi 45.000 euros que no son pocos y el angosto acceso a las plazas traseras.

Seguro que la séptima generación de este ‘bet seller’ de la marca alemana que conoceremos en el Salón de París, resolverá los ‘peros’ de este modelo llamado ya a superar el éxito de las anteriores.

DESTACA

Comportamiento.
Confort y estabilidad.
Consumos.

MEJORABLE

Acceso plazas traseras.
Precio elevado.

Por José Mª Alegre
Fotos: JMA

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