Prueba del Fiat Panda Cross 4×4 0,9, 90 CV: Cualquier tiempo pasado no fue mejor

Recuerdo cuando mi madre nos llevaba a mí, a mi hermano y a cuatro vecinos más, todos menores de edad, en su SEAT Panda del año 90. Éramos siete personas embutidas en ese pequeño armatoste de color azul esmeralda chillón con capacidad para sólo cinco y que en cada subida pedía a gritos que por favor alguien se bajara.

Ascauto (Fiat, Alfa, Abarth, Jeep)

Cuando me presentaron al nuevo Fiat Panda, de apellido Cross 4×4, mi cabeza voló de forma instintiva a esa época. Pero esa sensación de profunda nostalgia por los buenos momentos vividos en el diminuto coche con nombre de oso se esfumó al instante: su predecesor no tiene nada que ver con el de hace casi tres décadas. El exterior es robusto, con numerosos elementos que le dan el aire campero que luego, rodando sobre todo en pistas, confirma sobradamente.

Montarse en él es como entrar en una nave espacial de cuatro ruedas a la que sólo le faltan alas. De hecho, se sitúa a 161 mm de distancia del suelo, como si levitara por encima del resto de los mortales.

Es imponente: un artilugio motorizado de cinco puertas e igual número de plazas, con maletero algo eximio (225 litros) y una longitud que supera los de tres metros y medio (3,705 m), 1,66 de ancho y 1,65 de alto. Su salpicadero le hace justicia a la nave: inmenso, con el cambio de marchas manual de seis velocidades integrado, repleto de luces destellantes y botones de todos los tamaños y formas, algunos de ellos de finalidad ininteligible para una mente como la mía a la que tanta vanguardia automovilística le viene grande. Pero, qué más da: conduzco una aeronave. El vasto volante multifunción también me ayuda a creerme mi aventura espacial.

Tras el primer contacto visual con el Panda Cross 4×4, me dispuse a conducirlo. Nunca hice lo propio con el de mi madre. Cuando tuve edad suficiente para beber, votar y manejar coches, el pequeño osito azul esmeralda chillón ya había pasado a mejor vida hacía años, así que me parece pertinente desquitarme con su sucesor. Y así lo hice.

Un pequeño todoterreno

El motor bicilíndrico TwinAir de 0,9 litros, de gasolina y 90 CV de potencia, no va nada mal y se recupera bien con las diferentes marchas, aunque le cuesta el paso de la primera a la segunda y la quinta a la sexta. Pero tampoco es para ponerse quisquilloso. Porque el coche se maneja con soltura, la dirección con asistencia eléctrica y modo ‘City’ en conducción urbana, facilita su movilidad y los frenos son más que sobrados para sus 90 CV y 1.165 kilos de peso. Quizá lo único que me incomoda es el sonido del propulsor, que se transmite al habitáculo más de lo que a mi entender debiera, aunque eso lo hace cuando apuramos las marchas, porque a una velocidad constante el ‘quejido’ se hace menos perceptible. También, al subir las revoluciones en marchas cortas, las vibraciones se dejan notar.

Pero, en general, la sensación es más que positiva: el Panda Cross es fácil de conducir y es muy divertido. Además, he tenido la fortuna de tenerlo durante las nevadas que hemos sufrido recientemente y conducir un coche con tracción integral como el citado en semejantes condiciones, es un plus de seguridad. Si a ello añadimos que calzaba neumáticos de invierno, su aplomo era total. Incluso en la M-40, con el carril de la izquierda cubierto por la nieve y los paneles informativos recomendando no circular por él, me atreví a pisarlo y el ‘pandita’ rodó con la seguridad de un SUV de sobrada potencia y tamaño XL que tanto abundan, tal como queda plasmado en el vídeo. Así, gracias a su tracción total y altura, además de diversos elementos que lo protegen, como el cubre cárter, el Panda Cross 4×4 permite disfrutar por pistas de tierra y caminos en no muy mal estado con total solvencia y diversión, cualidades que lo convierten en un pequeño ‘crossover’ para sortear tramos deslizantes y algo más. Y en la ciudad es un ganador: se aparca fácilmente en cualquier hueco, se mueve ágil y estéticamente es muy pintón para sacarlo a pasear por cualquier centro urbano. Me llevé varias miradas sentada en su interior, más de las que recuerdo recibir con el Panda del 90.

En cuanto a los consumos, son más bien comedidos si lo somos con el pie derecho. De esta forma, en ciudad no baja de los 6,2 litros cada 100 kilómetros, mientras que en carretera, no rebasando la velocidad máxima legal, 120 km/h, el consumo se mantiene en 5,3 l/100 km, cifra que bien puede subir si pisamos la chancleta con desenfado y alegría. Las emisiones de CO2 no pasan de 114 gr/km, eximiéndonos del impuesto de Circulación.

Siempre recordaré con nostalgia ese pequeño cochecito materno, por muchos motivos y momentos. Pero no, cuando hablamos del nuevo Panda Cross 4X4, cualquier tiempo pasado no fue mejor: el nieto superó con creces al abuelo.

Fiat Panda Cross 4×4 0,9, 90 CV, desde 12.490 euros en Ascauto, concesionario oficial de la marca italiana en Móstoles, Alcorcón y Fuenlabrada.

Por Julia Alegre

Fotos: JMAlegre

DESTACA

– Versátil.
– Estabilidad y tracción.
– Relación calidad/precio.

MEJORABLE

– Ruidoso al apretarle.
– Vibraciones al acelerar.
– Maletero limitado.

EQUIPAMIENTO

Airbag frontal conductor; Airbag frontal pasajero; Airbags de cabeza delanteros y traseros; Airbags laterales delanteros; Antibloqueo de frenos (ABS); Aviso de cinturón no colocado; Control de estabilidad ESC; Control de tracción con bloqueo electrónico de diferencial; Desactivación de airbag frontal del pasajero; Dirección asistida eléctrica Dualdrive; Distribución electrónica de frenado (EBD); Faros antiniebla; Luces diurnas LED; Mandos de radio en volante; Retrovisores exteriores térmicos; Sensor de presión de neumáticos (TPMS); Sensor de temperatura exterior; Servofreno de emergencia; Terrain Control con 3 modalidades (Auto / Off-road / Gravity Control); Tres reposacabezas traseros; Volante con ajuste vertical; Elementos de confort; Aire acondicionado; Asiento del conductor con ajuste de altura; Cierre centralizado; Climatizador; Elevalunas eléctricos delanteros; Filtro antipolen; Función Start&Stop; Mando de apertura a distancia; Parasol con espejo de cortesía en lado pasajero; Retrovisores exteriores con ajuste eléctrico; Toma de corriente de 12 V; Decoración exterior e interior; Cubierta de retrovisores exteriores en color de la carrocería; Molduras laterales cromadas con logotipo Cross; Paragolpes del color de la carrocería; Tapicería de tela; Volante y pomo de cambio en piel; Asiento trasero abatible en bloque; Asiento trasero de tres plazas; Barras de techo Cross; Maletero con iluminación;  Conexión Bluetooth para telefóno móvil; Radio Uconnect CD/MP3; Soporte para smartphone; Kit de reparación de neumáticos Fix&Go; Llantas de aleación de 38.1 cm (185/65 R15) oscuras; Neumáticos 185/65 R15 M+S Winter; Protecciones y cubrecárter plateado.

FICHA TÉCNICA


MECÁNICA

Motor Delantero trans. 2 cilindros en línea.
Cilindrada 875 cc.
Potencia máxima 90 CV.
Par máximo 145 Nm / 1.900 rpm.

TRANSMISIÓN

Tracción Total.
Caja de cambios Manual, 6 velocidades.

DIRECCIÓN Y FRENOS

Sistema McPherson.
Frenos del/tras Discos ventilados / Disco.
Suspensión del/tras Res. helicoidal.

DIMENSIONES

Peso 1.165 kg.
Largo/ancho/alto 3.705/1.662/1.657 mm.
Cap. depósito 35 litros.
Vol. maletero 225 litros.
Neumáticos del/tras 185/65 R15.

PRESTACIONES Y CONSUMOS

Velocidad máxima 167 km/h.
De 0 a 100 km/h 12 segundos.
Medio 4,9 l/100 km.
Durante la prueba 5,3 l/100 km.
Emisiones CO2 114 g/km.
Impuesto Matriculación. 0%.

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Catalogado como Pruebas

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