¿Qué es mejor, comprar un coche grande o tener uno más pequeño y alquilar el familiar en vacaciones?

Un reciente estudio de la compañía de alquiler de vehículos Sixt resuelve una de las eternas dudas de los conductores. ¿Qué es más barato? ¿Comprar un coche de grandes dimensiones, o apostar por uno pequeño para posteriormente alquilar un familiar de cara a las vacaciones?

Comprar un coche es una de esas decisiones familiares a la que todo el mundo se enfrenta alguna vez. Después de la del hogar, es la inversión más costosa que se puede llevar a cabo. Así que, llegados a este punto, ¿qué coche debemos comprar? Si en casa sois varios, os enfrentaréis a la duda del tamaño del vehículo. ¿Hay que apostar por uno familiar, o existen otras fórmulas? La compañía de alquiler de vehículos Sixt enfrenta en un reciente estudio esta opción con la de apostar por un coche más pequeño para posteriormente alquilar uno grande durante las vacaciones.

Tomando como ejemplo una familia de cuatro miembros, que para desplazarse al completo necesitaría un SUV o un coche del segmento C, puede darse el caso que para el día a día con un vehículo del segmento B sea más que suficiente.  Si se apuesta por lo primero -tomando como base una opción con motor de gasolina de 125 CV-, estaríamos hablando de un precio de unos 25.000 euros, con una devaluación de 14.000 en 5 años. Por el contrario, si la opción elegida es un coche del segmento B -motor de gasolina de 90 CV-, estaríamos ante un precio base de 15.600 euros y una devaluación de 9.000.

A todo esto hay que unir un consumo de carburante menor a favor del coche más pequeño, que podría suponer un ahorro de otros 750 euros en un periodo de 5 años, sin dejar de lado tampoco que los costes del vehículo son menores -se ha estudiado que el ahorro llega a ser de 1.750 euros en el mencionado tiempo de un lustro. ¿Y el seguro? También nos podemos dejar de gastar hasta 500 euros. En total, si sumamos todos los gastos de un vehículo familiar y uno del segmento B, podemos llegar a ahorrar más de 10.000 euros.

Si hemos apostado por un coche más pequeño, llegarán los periodos vacacionales en los que necesitemos alquilar un coche más grande. ¿Cuánto nos costaría? Tomando como referencia dos salidas grandes al año, con 31 días de alquiler en cada uno de ellos, vemos que alquilar un coche que cumpla la demanda familiar supone un coste de 1.800 euros por año, que multiplicado por cinco años supone un gasto de 9.000. En definitiva, sale más a cuenta esta fórmula, aparte de los beneficios que supone tener un coche más pequeño para nuestro uso propio, especialmente si vivimos en una gran ciudad, donde la agilidad del vehículo es fundamental. Y todo ello sin olvidar que, al menos durante un mes al año, no gastaremos nuestro coche, reduciendo los costes de mantenimiento.

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