Renault Captur: Motores 100% turbo y cambio automático EDC en el dCi 90

Renault Captur (lateral)

La oferta de motores del Renault Captur, dos de gasolina y uno de gasóleo, son turbo. Propulsores de baja cilindrada y gran eficiencia de 90 y 120 CV los primeros y 90 CV el diesel. Ahora, la novedad es la incorporación de la caja automática de doble embrague EDC en el dCi 90 CV. El Captur parte de 13.200 euros (con el Pive).

El diesel dCi 90 tiene igual potencia que los dígitos que lo identifican. Los atributos de este motor están en su buen rendimiento y magnífica eficiencia, con un consumo oficial de 3,7 cada 100 km y emisiones de CO2 de 96 g/km que le eximen del pago del impuesto de Matriculación. Ahora, el Captur se asocia a la caja automática EDC (Efficient Dual Clutch) de doble embrague y seis velocidades con esta motorización (el 120 de gasolina la lleva indefectiblemente, pues la oferta de esta motorización no contempla la caja manual), sin apenas aumento del consumo, pues sólo necesita dos decilitros más que el manual para hacer 100 km y las emisiones, 103 g/km, le siguen perdonando el impuesto antes citado. Con tres niveles de equipamiento, Life, Intens y Zen, el precio del primero parte de 16.850 euros, quedando en 14.850 euros con el Plan PIVE, y 17.750 euros (PIVE incluido) con la caja EDC.

Renault Captur (frontal)

Los turbo de gasolina, denominados Energy TCe, son el 90 y 120, cifras que identifican su potencia. El 90 tiene un consumo de lo más interesante, 4,9 l/100 km y 113 g/100 km. El 120, tal como se apunta antes, se ofrece exclusivamente con la caja EDC (la misma, salvo en los desarrollos, más largos en el diesel, que ahora estrena el 90 dCi), haciendo gala, sin embargo, de un gasto de combustible espartano, 5,4 l/100 km y 125 g/km. Por el TCe 90 deberemos desembolsar 13.200 euros (con PIVE) y 16.800 euros el 120 EDC (aplicada ya la aportación gubernamental).

Renault Captur (trasera)

El Renault Captur deriva del Clio, del que toma la plataforma, pero sus pretensiones son de crossover (sus rivales se encuentran en ese segmento: Nissan Juke, Opel Mokka, Chevrolet Trax, Mini Countryman, Suzuki SX4, Fiat Sedici, etc) por la mayor altura libre al suelo que tiene, 170 mm, y hechuras, si bien, y por el momento, su tracción es 4×2. Es vistoso y pintón y cuenta con numerosas virtudes para adquirirlo como coche familiar, pues su buena capacidad le habilita para tan digna función; puede ser el elegido por jóvenes necesitados de un modelo moderno, actual y de poco gasto; también para los más viajeros y para deportistas que exigen un vehículo con aforo para meter sus artilugios deportivos.

Es un coche que cuenta con detalles que le diferencian de su competencia, como los tapizados de los asientos, cuyas telas de respaldos y banquetas se pueden sacar con facilidad para lavarlos. La guantera del salpicadero es un auténtico cajón, por tamaño y capacidad. La pantalla táctil Renault R-Link opcional se ofrece con el equipo de sonido Arkamys con seis altavoces, navegador, Bluetooth, permitiendo además el manejo de numerosos controles del Captur. También el color bitono es de serie, dependiendo del acabado, con el techo y otros detalles de igual color y el resto de la carrocería con otra paleta cromática.

Renault Captur (interior)

Lo que recibe el modelo, concretamente el dCi 90, es la caja automática EDC de doble embrague que ya estrenó en su día el TCi 120. Este cambio es muy suave, preciso y agradable. Su funcionamiento es tan perfecto que hace olvidar al manual, hasta el punto de hacer cambiar los gustos de los compradores. Si al principio de ofertar esta caja de velocidades se contemplaba que el 5% de los compradores del modelo optarían por ella, ahora ese porcentaje ha aumentado al 8%, conductores a los que compensa pagar los 1.400 euros de sobreprecio respecto a la manual. Los gustos de los usuarios están cambiando, pero lo hacen por las magníficas prestaciones de la EDC, que permite un cambio más rápido, cómodo y seguro, pues en automático no hace falta que toquemos la palanca, utilizándola sólo en modo secuencial, pero sin tener que pisar el pedal del embrague, pues ni está ni se le espera.

El propulsor dCi de 90 CV se queda algo corto en adelantamientos y en cuestas, en los que el cambio actuará reduciendo marchas dependiendo de la presión que ejerzamos sobre el pedal derecho y el desnivel a superar. Pero llanea bien, tiene una buena velocidad de crucero y también máxima y si no se quiere ir en plan racing por la vida (sobre todo ahora que arrecian los controles, algo que no es puntual, sino permanente y en aumento, pues su bonanza recaudatoria es beneficiosa para las arcas de la DGT), es perfecto. Tan justo adjetivo merece el conjunto coche-motor-cambio, por comportamiento, consumo, precio y estética, resultando que el Renault Captur es una magnífica propuesta para quien quiera un coche diferente, con gancho, capaz, económico y que va muy bien.

JMA

1 comentario

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Una Respuesta a Renault Captur: Motores 100% turbo y cambio automático EDC en el dCi 90

  1. jose

    es es normal que chifle tanto el turbo en baja

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