Veinte puntos del automóvil que debemos tener en cuenta para que las consecuencias del calentamiento global no sean irreparables

En el Día Internacional de la Madre Tierra, la previsión de aumento de la temperatura es de un 5 ºC de aquí al año 2100. Pero para Schaeffler, el calentamiento global, de consecuencias desastrosas para la humanidad, puede reducirse en tres grados si se adoptan ciertas medidas.

Las emisiones de CO2 del transporte tienen importancia decisiva en el incremento de la temperatura del planeta. El reto es conseguir la protección del clima al tiempo que se mantiene la movilidad como base del desarrollo social y económico. Schaeffler, el grupo bávaro proveedor global para los sectores industrial y automotriz, propone veinte puntos para abordar esta problemática.

  1. Cerca del 70% de las emisiones globales de CO2 se debe a la combustión de combustibles fósiles; el sector del transporte supone casi un cuarto de dicho porcentaje.
  2. El CO2 es el principal responsable del calentamiento global, una de las grandes amenazas a las que se enfrenta la Tierra. Según diversas estimaciones, en el año 2100 la temperatura media del planeta subirá 5 grados centígrados, con consecuencias desastrosas para el medio ambiente y la humanidad.
  3. En Schaeffler creen que ese aumento puede reducirse tres grados centígrados si se diseñan y aplican las tecnologías a nuestro alcance para mitigar ese incremento de la temperatura global.
  4. Si el volumen de producción de automóviles sigue creciendo al ritmo actual, en 2050 se producirán 120 millones de coches, lo que supondrá, según un estudio de la petrolera Shell, 2.000 millones de coches circulando.
  5. El 80% de los coches que se comercialicen ese año funcionarán con una propulsión completamente eléctrica (eléctricos puros y FCEV de hidrógeno), el 16% serán híbridos y sólo el 4% estarán propulsados únicamente por un motor de combustión.
  6. Si tenemos en cuenta el parque móvil mundial del año 2050, el 9% de los automóviles montarán un motor de combustión, el 25 % serán híbridos y el 66%, eléctricos o de hidrógeno.
  7. Gracias a la electrificación y a los avances tecnológicos, las emisiones globales de los automóviles pasarán de las 3,7 gigatoneladas actuales, a 1,2 gigatoneladas en el año 2050.
  8. El 85% de esas emisiones se producirán en las ciudades, que aglutinarán el 50% de la población mundial en sólo un 2% del espacio disponible en el planeta. Por este motivo es tan importante el diseño de soluciones y tecnologías para hacer más eficiente la movilidad urbana.
  9. “Los vehículos eléctricos pueden satisfacer esencialmente las necesidades de movilidad personal de las personas en áreas urbanas”, según el punto de vista de Peter Pleus, CEO de Schaeffler Automotive, a cuyo fin se diseñan los vehículos Mover y BioHybrid de su marca.
  10. El calentamiento global no se resolverá atacando sólo las emisiones locales. La movilidad del mañana será sostenible cuando se considere toda la cadena de energía, ‘well-to-wheel’, de la producción a su uso, y así se puede investigar la cantidad de emisiones de CO2 que se producen dentro de toda la cadena: desde la producción y almacenamiento de energía hasta su conversión en energía cinética. Schaeffler está en posición privilegiada en este sentido, dado que fabrica desde turbinas eólicas a sistemas de propulsión.
  11. Según los cálculos realizados por Schaeffler, un vehículo eléctrico todavía emite hasta el 65% de la cantidad de CO2 de un vehículo comparable con un motor de gasolina, según la combinación de generación de electricidad actual dentro de la Unión Europea.
  12. Si las baterías de ese vehículo eléctrico se cargaran con electricidad generada en su totalidad por fuentes renovables, sus emisiones de CO2 caerían a sólo un 3% de las de un vehículo convencional.
  13. Pero el objetivo de generar el cien por ciento de la energía libre de CO2 no se va a conseguir en las tres próximas décadas. Según datos de IEA (International Energy Agency), en 2017 se produjeron en todo el mundo 25.000 terawatios por hora de electricidad, más del 75% de fuentes convencionales. Las previsiones para el año 2050 es que se doblará esa cifra hasta las 50.000 TWh, cerca de un tercio de las cuales procederán de energías renovables.
  14. Otro reto de la electrificación de la movilidad es el almacenamiento de la energía. La construcción de las baterías con la tecnología actual depende del suministro de litio y cobalto. Según las estimaciones de producción de automóviles eléctricos e híbridos, y de otros dispositivos que emplean baterías, las reservas actuales de cobalto se agotarán en el año 2039; las de litio, en 2047.
  15. Las baterías tienen el inconveniente añadido de su alto precio. El coste medio de un automóvil convencional es de 28.000 dólares y para que un coche eléctrico pueda competir con ese precio, el coste de las baterías tiene que caer un 67% en la próxima década. En la actualidad, aproximadamente un 45% del coste de un vehículo eléctrico corresponde al sistema de baterías, valor que ha de bajar hasta el 20%.
  16. Otro sistema de almacenamiento de energía es el hidrógeno. En Schaeffler se investiga para obtener la máxima eficiencia de una pila combustible, por ejemplo, mediante el recubrimiento de las llamadas “placas bipolares” que se encuentran en su núcleo.
  17. Una desventaja importante de la tecnología del hidrógeno es la falta actual de infraestructura para el repostaje, requisito previo para la implantación de esta tecnología. El país con más estaciones públicas de repostaje de hidrógeno es Japón, con 91, seguido de Alemania (45) y Estados Unidos (40). En España sólo hay cuatro de acceso público.
  18. Otro método que puede aportar reducción de las emisiones globales de la movilidad son el gas y el combustible líquido sintéticos, que podrían fabricarse empleando energía obtenida de fuentes renovables. Bajo ciertos requisitos, los combustibles de diseño resultantes pueden tener un CO2 neutro en toda la cadena de energía y estar disponibles en la red de estaciones de servicio para alimentar los motores de combustión interna de los vehículos.
  19. El futuro de los motores de combustión interna también estará ligado a su optimización tecnológica y a sumar un motor eléctrico para formar parte de un sistema de propulsión híbrido, ya sea de alto voltaje o de 48 voltios.
  20. La hibridación de 48 voltios permite una reducción de las emisiones con un bajo coste de integración, desde un 6,6% en nivel 0 hasta un 24% en nivel 4.

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