Volkswagen Polo TDI R-Line: Imagen ‘racing’

Volkswagen Polo R-Line (frontal)

¡Qué bien le sienta al VW Polo el acabado deportivo R-Line! Deja un coche pintón con una imagen ‘racing’ nada extravagante. Lo mejor es que se puede asociar a motores ahorradores, como el 1.6 TDI de 90 CV, lo que implica menos desembolso en el día a día y también en los mantenimientos periódicos.

Prueba realizada con BP Ultimate

Unas llantas aquí, un volante deportivo allá y varios elementos más, y queda un Volkswagen Polo realmente pintón y atractivo. Esto es lo que se consigue con el acabado R-Line, dirigido a aquellos que les guste su coche con una estética racing, sin que por ello tengan que adquirir la versión GTI, más cara y con un mantenimiento costoso, tanto en el día a día como en las revisiones periódicas. No obstante, para aquellos que no se conforman con esta imagen y desean, además, mejorar el dinamismo, por 140 euros se encuentra disponible un tren de rodaje deportivo (que no lo llevaba nuestra unidad de pruebas).

Respecto a un Polo convencional, el comportamiento no varía, salvo por el plus que da calzar unos neumáticos anchos (215 mm), lo que se traduce, en zonas de curvas, en una alta estabilidad, aun apurando el límite del coche. También es sencillo de conducir en estos escenarios divertidos: no hay que variar la dirección para clavar el Polo por la trazada deseada. Tampoco le falta agilidad (sin ser de los mejores en este apartado), con lo que resulta convincente en puertos y comarcales ratoneras. Por supuesto, es válido para completar largos desplazamientos, gracias a un chasis digno de todo un compacto, pues atesora un gran aplomo sin cansar en demasía a los ocupantes, por la inteligente puesta a punto de la suspensión.

Volkswagen Polo R-Line (trasera)

Ahorrador y con buen rendimiento
El R-Line más económico si tenemos en cuenta el gasto de carburante, no el precio final del coche, lleva el motor 1.6 TDI de 90 CV. Nuestra impresión de él ha sido muy favorable, pues nos esperábamos unos bajos poco alegres y no ha sido así. De tal modo que puede con un cambio cuyos desarrollos son propios de la versión ecológica BlueMotion. En ningún caso, salvo llevándola casi en el ralentí, esta mecánica se muestra ahogada y, además, muestra un buen rendimiento con el que permite coger velocidades de crucero con rapidez (eso sí, sin ir el coche cargado. No lo hemos testado con mucho peso). Asimismo, brinda un empuje lineal, sin incómodos tirones a causa del turbo, y no genera vibraciones en el interior. Excepto en frío, la sonoridad está suficientemente atenuada y el gasto, sin buscar el mínimo consumo posible, fue de apenas 5,4 l/100 km, con más conducción por carretera que por ciudad.

Volkswagen Polo R-Line (interior)

Tapizado de color negro
Al igual que el exterior, el habitáculo también muestra signos evidentes de que se trata de una versión especial. El tapizado de color negro del techo y los pilares confiere una imagen racing, al igual que el volante (achatado por la parte inferior y sin mandos multifunción), los asientos (ver abajo Mayor Sujeción), los pedales de aluminio y las molduras. El salpicadero, sin un diseño realmente original, está perfectamente ensamblado y de él sólo son criticables algunos mandos de la climatización (los que permiten elegir la salida del aire) por ser demasiado pequeños para ser vistos a la primera con facilidad.

Con el Polo R-Line queda demostrado que poseer un coche con tintes deportivos no es sinónimo de grandes desembolsos de combustible ni en los mantenimientos. Una gran opción, pues, para los racinguistas.

Texto y fotos: F.M.

MAYOR SUJECIÓN. Los asientos delanteros específicos del R-Line proporcionan más sujeción lateral (en la zona del tronco, no en la de los hombros) que los convencionales, algo perceptible cuando se conduce en zonas de curvas. También son válidos para el día a día porque no resultan agobiantes y pueden acoger a personas de talla alta. Ambos son regulables en altura e incluyen unos prácticos cajones debajo de las banquetas. En los reposacabezas se incluyen el logo R.

POCO INCLINADAS. Las plazas traseras ofrecen un espacio normal, teniendo en cuenta que es un utilitario. De este modo, si delante viajan personas de talla alta, el espacio posterior queda bastante reducido. Por el contrario, si todos los ocupantes son de talla media, habrá menos problemas de sitio. La parte más criticable es la poca inclinación del respaldo, lo que fatiga más rápidamente a la gente al ir en una posición más bien erguida. Hay tres reposacabezas regulables y asideros para sujetarse.   

ESPACIO NORMAL. Por capacidad, el maletero del Polo no está entre los mejores, pero tampoco defrauda. Los 280 litros que ofrece sirve para meter una maleta de gran tamaño y otras pertenencias. El cubículo posee un doble fondo, con el que se puede organizar el equipaje si éste no es muy voluminoso. Si se abaten los asientos traseros y el piso movible está en la posición más alta posible, no queda un escalón. Hay iluminación y ganchos, y la rueda de repuesto no es de galleta, aunque tampoco de la misma medida que las otras cuatro.

ESTÉTICA PINTONA. Uno de los elementos de serie más impactantes del acabado R-Line son las llantas de 17 pulgadas, que van con neumáticos de perfil 40, por lo que cuidado con los bordillos altos, pues hay peligro de dañarlas. En el exterior, la personalización deportiva queda completa con parrilla con el logotipo R-Line, spoiler trasero y taloneras deportivas. Por su parte, en el habitáculo se introducen volante achatado por la parte inferior, los asientos antes comentados, pedales de aluminio y molduras específicas.

GAMA POLO DESDE: 13.460 euros (sin descuentos ni Plan PIVE).

1.598 cc / 90 CV / 1.157 kg / 180 km/h / 5,4 l/100 km / 19.540 € (sin descuentos ni Plan PIVE)

DESTACA:
– Imagen deportiva muy atractiva.
– Gran rodar y aplomo.
– Motor ahorrador y con buenos bajos.

MEJORABLE:
– Sin información de la temperatura del motor.
– Volante sin mandos multifunción.
– Mandos de la climatización pequeños.

EQUIPAMIENTO Y SEGURIDAD
Climatizador automático; llantas de 17”; cargador de 6 CD’s con lector de MP3 y conexiones auxiliares; pantalla táctil TFT; control de velocidad de crucero; asientos y volante deportivos; maletero con doble piso; sensor de lluvia; reposabrazos central delantero; asientos traseros abatibles; ordenador de a bordo; inserciones cromadas en el interior; espejo interior fotosensible; guarnecidos en color negro; elevalunas y retrovisores eléctricos, etc.
Seguridad: Airbags frontales, laterales y de cortina; programa electrónico de estabilidad (ESP); anclajes Isofix; control de presión de los neumáticos; asistente de arranque en pendiente, etc.

GARANTÍA: – Dos años sin límite de kilómetros.

FICHA TÉCNICA


MECÁNICA

Motor Delantero transversal. 4 cilindros en línea.
Cilindrada 1.598 cc.
Potencia máxima 90 CV a 4.200 rpm.
Par máximo 230 Nm a 1.500 rpm.

TRANSMISIÓN

Tracción Delantera.
Caja de cambios Manual, 5 velocidades.

DIRECCIÓN Y FRENOS

Sistema Cremallera, electrohidráulica.
Frenos del/tras Discos ventilados/discos
Suspensión del/tras McPherson/eje torsional.

DIMENSIONES

Peso 1.157 kg.
Largo/ancho/alto 3.970/1.682/1.462 mm.
Cap. depósito 45 litros.
Vol. maletero 280 litros.
Neumáticos 215/40 R17.

PRESTACIONES Y CONSUMOS

Velocidad máxima 180 km/h.
De 0 a 100 km/h 11,5 segundos.
Urbano homologado 5,1 l/100 km.
Durante la prueba 5,4 l/100 km.
Emisiones CO2 109 g/km.
Impuesto Matriculación. Exento.

Prueba realizada con BP Ultimate

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