José Mª Alegre hace balance de la primera semana del ‘Camino de Santiago en 12-1 días enchufado’, a la salida de León, tras llevar 450 km en sus piernas

Tras la primera semana del ‘Camino de Santiago en 12-1 días enchufado’, con Sixt Reant a Car, y QuintaMarcha.com, medio que dirige, José Mª Alegre hace balance de su estado físico poco antes de afrontar los 80 km de la séptima etapa, con salida en León, entrevistando a dos ‘bicigrinos’. La ruta de hoy le llevará a Rabanal del Camino por divertidos y rápidos caminos.

‘El Camino de Santiago en 12-1 días enchufado’, que inicié en Roncesvalles con el apoyo de Sixt Rent a Car y QuintaMarcha.com, web que dirijo, hace una semana, no me tiene cansado, a pesar de los 450 kilómetros que acarreo en el cuerpo. El plan que llevo de etapas sobre los 80 kilómetros diarios, desayuno fuerte al levantarme, un café con leche al mediodía en algún bar del Camino, más por conocer, charlar y entrevistar a sus propietarios y a los peregrinos que los frecuentan, barritas energéticas (una o dos) hasta la llegada al destino, y cena de mesa y mantel antes de meterme en el ‘sobre’, se demuestra correcto. Es verdad que por la mañana alguna bisagra de mi ‘juvenil’ cuerpo se queja algo más de lo normal, pero es llevadero, y sentir que el ‘body’ protesta moderadamente debido al esfuerzo, me satisface, porque es señal de que le someto y responde.

Por otra parte, y tal como comento en el vídeo, la ‘ebike’ que utilizo, una Cube híbrida de doble suspensión, se está comportando como una campeona, tanto que me encanta. Además de la asistencia que me ofrece, utilizando siempre la mínima para que la batería aguante los entre 80 y 90 kilómetros de cada jornada, es el aplomo y la estabilidad que tiene lo que más me agrada, pues la suspensión en ambas ruedas y los 23 kilos que pesa la Cube la pegan al suelo por más deprisa que vaya, que es lo que realmente me divierte. Las fechas para hacer el Camino también han sido un acierto, pues la moderada afluencia de peregrinos que hay a mitad de octubre me permite circular ligerito, todo lo contrario que en los meses de máxima afluencia (julio y agosto), en los que el respeto y la seguridad a tantos caminantes que a buen seguro abarrotan los senderos obliga a circular sin excesos.

Antes de salir de la capital (un tanto complicado por la deficiente señalización), en la misma plaza de la catedral de Santa María de Regla de León, imponente edificio que luce en todo su esplendor, entrevisto a dos ‘bicigrinos’ que se prestan amablemente a contarme los motivos que los ha traído al Camino. El primero de ellos es Brasi (mote por el que se le conoce, según cuenta), un bregado ciclista de Santa Cruz de la Serós, en Jaca, que cumple una promesa, “y las promesas hay que cumplirlas”, como hombre de palabra que es.

Guillem es el otro ‘bicigrino’, un barcelonés que se encontró con Brasi y ambos decidieron seguir juntos el Camino. El catalán viene de vivir un año intenso, como él confiesa, al quedarse sin trabajo y sin novia. Luego, lejos de León, los tres nos iremos encontrando en diversos puntos del Camino, “pues en él nadie es extraño, siendo todos bienvenidos y el reencuentro es más entrañable si cabe”, como reza una de las muchas frases que encuentro en los mojones del sendero, en las piedras escritas con deseos que forman los monumentos o en los muros que inmortalizan el paso de los peregrinos. Eso es el Camino, un cúmulo de emociones, una explosión de sensaciones, para la mente, para el cuerpo, para la autoestima, para las relaciones y para el espíritu.

¿Qué que tal la etapa de hoy León-Rabanal del Camino? Fascinante, como todas las del Camino, aunque esta ha sido, además, entretenida por la diversidad de caminos, por la velocidad con la que he podido circular muchos tramos, por la dificultad de tantos de ellos, por las bajadas de vértigo, una de ellas la que desciende hasta Astorga, de donde es mi buen amigo e insigne periodista Ángel Alonso Carracedo. En su honor, me doy una vuelta en bici por la coqueta plaza Mayor de la localidad leonesa, donde se encuentra el Ayuntamiento, un precioso edificio ricamente decorado.

De Astorga al final de etapa, restando 20 kilómetros de camino diverso y rápido no exento de complicación, una de ellas el poco tiempo que queda para que la noche lo invada todo, así que le doy caña a la Cube -y a mis piernas-, superándolo con nota. Llego a Rabanal del Camino, la cena me espera y también el descanso. Mañana más.

Por José Mª Alegre

Comentarios desactivados en José Mª Alegre hace balance de la primera semana del ‘Camino de Santiago en 12-1 días enchufado’, a la salida de León, tras llevar 450 km en sus piernas

Catalogado como Noticias

Comments are closed.