Continental, a favor de una conducción totalmente automatizada

Logo Continental (1)

La marca de neumáticos Continental se ha mostrado totalmente a favor de la implantación de la conducción automatizada de aquí a unos años, conscientes de todos los beneficios que ésta aporta en forma de ausencia de accidentes, confort y respeto para el medio ambiente.

La conducción autónoma será un hecho de aquí a unos años. De hecho, se habla de 2020 como la fecha dónde será técnicamente viable implantarla. Continental es consciente de ello, apoyándola claramente en busca de beneficios tan importantes como la ausencia de accidentes, el confort de la conducción y la mejora que supondría a nivel ecológico.

El problema es que con la legislación actual algo así se hace impensable, de ahí que la firma de neumáticos celebre el avance realizado por los países del G7 hacia un marco jurídico único, advirtiendo del peligro de estancarse en las normativas nacionales. Se reclama además una red de radiocomunicación fiable para el intercambio de datos entre vehículos e infraestructura, además de la presencia de unas reglas claras para que la comunicación vehículo-conductor sea clara en todas las situaciones.

“La conducción automatizada no limita a los conductores con más confort y seguridad. Las nuevas tecnologías aumentan el atractivo de la circulación por carretera”, explica Kurt Lehmann, Corporate Technology Officer (CTO) de Continental. “Además, ampliamos los horizontes del automóvil dotándoles de un sexto sentido gracias a la interconexión en enjambre”. Con la información sobre el tráfico procedente de otros vehículos o de la infraestructura, podríamos detectar a tiempo a usuarios de la vía pública ocultos por curvas o cambios de rasante. Sin duda, todo un avance en términos de seguridad.

Otro de los puntos clave de la conducción autónoma es que todos tengamos claro quién es el responsable en cada momento. No se pueden permitir momentos de duda que puedan derivar en un accidente. “Mientras los vehículos no circulen de forma autónoma y las personas, por tanto, deban asumir de nuevo el papel de conductor en un determinado momento, debería garantizarse que esto realmente sea posible”, expone Guido Meier-Arendt, experto jefe de Continental para la comunicación entre el conductor y el vehículo.

Además, tenemos que tener en cuenta que las ciudades han de prepararse para esta nueva forma de entender la movilidad, algo que debería verse a largo plazo. “Los vehículos inteligentes interactúan mejor con señales de tráfico inteligentes”, apunta Lehmann. Por ejemplo, los semáforos deben ser capaces de regularse en función de la densidad del tráfico.

El rápido avance de esta tecnología va a provocar que la adaptación del poder legislativo tenga que realizarse de forma apremiante. Definir las responsabilidades, crear estructuras modernas y autorizar productos probados son obstáculos que la conducción autónoma debe vencer. Una vez que las leyes se adapten a esta nueva realidad, ésta podrá ser disfrutada por los usuarios de todo el mundo. Según las previsiones que se manejan a día de hoy, esto sucederá en 2025.

Dejar un comentario

Catalogado como Noticias

Deja un comentario