Subaru Forester 2.0 TD Executive Plus: La experiencia es un grado

Subaru Forester (frontal)

Pocas marcas cuentan con tanta tradición en modelos con tracción 4×4 y válidos para el campo como Subaru, por lo que, si la experiencia es un grado, la cuarta generación del Forester tiene muy poco que envidiar a la multitud de competidores. Además, es espacioso y se conduce como un turismo. 

Prueba realizada con BP Ultimate

Si en un listado se buscan marcas con experiencia en tracción 4×4 y vehículos SUV, una de las que hay que marcar con el rotulador rojo es Subaru. Sin tener tanto calado comercial como Toyota o Land Rover, cuenta con aficionados y defensores acérrimos (muchos que han tenido un modelo de la marca japonesa, vuelven a comprarse otro), lo que es síntoma de calidad y buen trabajo a la hora de desarrollar sus coches. En el caso del Forester, se trata de un SUV con mucha tradición (no en vano, ésta es la cuarta generación) y con virtudes bien notorias: espacio, buen tacto de conducción y motor Bóxer Diésel fantástico en suavidad y sonoridad con el cambio manual de seis velocidades (única transmisión disponible para esta mecánica), cuyo manejo implica recorridos de la palanca firmes y marcados.

Sedoso y silencioso
El propulsor, de dos litros de cilindrada y 147 CV a tan sólo 3.600 rpm (estirar a más régimen la aguja del cuentarrevoluciones no tiene sentido), es casi tan sedoso como uno de gasolina, no genera vibraciones al ralentí y, en caliente, se percibe poco en el habitáculo (tan sólo en aceleraciones fuertes llega sonido al interior, que es más atractivo que el de uno de gasóleo con cilindros en línea). Obtendría un sobresaliente si entre el ralentí y las 1.500 vueltas tuviese más fuerza, porque, por consumos, también merece muchos elogios: 6,8 l/100 km durante la prueba, sumando conducción urbana y por pistas. Carece de Start & Stop, pero cuenta con un indicador de cambio recomendado de marcha.

Subaru Forester (trasera)

Como un turismo
A ritmos normales, el Forester tiene reacciones propias de un turismo, por lo que la facilidad de conducción está presente desde el primer momento. La suspensión, aunque firme, no convierte en tortuoso cada bache del asfalto y logra atenuar satisfactoriamente los movimientos de la carrocería en curvas. Sí es cierto que, en zonas reviradas, se llega más rápidamente al límite que con otro tipo de coche (compacto, berlina…), sin que se den situaciones peligrosas porque la tracción 4×4 evita descontroles y, además, está como salvaguarda el programa electrónico de estabilidad (VDC), que no tuvo necesidad de activarse durante esta conducción exigente.

Dejando de emular a Colin McRae, comprobamos que el coche permite sumar kilómetros sin cansancio para el conductor y los pasajeros, capacidad viajera muy demandada por muchos de los clientes de los SUV.

En la ciudad, el conductor dispone de una buena visibilidad en todos los ángulos y hay que acostumbrarse a un embrague algo tosco, que provoca alguna que otra sacudida en cambios de marcha (sobre todo, de primera a segunda).

Interior cuidado
El Forester demuestra que los japoneses cada vez cuidan más el tratamiento de los materiales en sus coches, porque la parte posterior del salpicadero tiene un tacto blando y el buen ensamblaje impide ruidillos. Hay suficientes huecos portaobjetos y los mandos están bien dispuestos. Por su parte, las esferas de la instrumentación son muy legibles y tan sólo se echa en falta un testigo permanente de la temperatura del motor.

El acabado tope Executive Plus viene con un elevado equipamiento por un precio nada desproporcionado, 35.000 euros, si bien hay versiones de gasóleo más económicas: Sport (28.900 euros), Sport Plus (30.900 euros) y Executive (33.500 euros).

Más información del coche en Tradición e innovación

Subaru Forester (interior)

POSICIÓN ALTA. En el Forester, el conductor viaja en una posición alta, desde la que se controlan bien los límites delanteros del coche. La posición al volante es satisfactoria porque éste no queda en una posición muy baja y porque el asiento y la propia columna de la dirección se pueden ajustar tanto en altura como en profundidad. El asiento tiene reglajes eléctricos, no así el del acompañante, del que sólo se puede modificar la inclinación del respaldo, aunque dispone de calefacción con dos niveles de intensidad. La tapicería de cuero es de calidad porque no hace deslizar en demasía el cuerpo y transpira lo suficiente para no llenarnos de sudor a las primeras de cambio en días calurosos. Como las butacas no disponen de resaltes laterales pronunciados, la sujeción en curvas rápidas es normal, mientras que en las lentas sí se nota cómo se desplazan lateralmente el tronco y las piernas.

GRAN ESPACIO. En el apartado práctico, el Forester destaca por el espacio que ofrecen las dos plazas laterales de atrás (son fijas, no se regulan ni en longitud ni en inclinación), donde caben sin estrecheces adultos de 1,90 metros de altura. El único pero es que, para estos viajeros de talla alta, los reposacabezas, que son regulables en altura, quedan en una posición algo baja.

Como suele suceder en la mayoría de los coches, la plaza central es más incómoda porque el mullido es más duro (el respaldo esconde un reposabrazos con posavasos), no hay tanto espacio a lo ancho como en las otras dos y molesta algo el túnel de transmisión. El cinturón de seguridad del quinto pasajero sale del techo.

Los viajeros posteriores carecen de salidas de aire, pero disponen de un acceso magnífico a los asientos, pues las puertas abren en un ángulo de casi 90º, y tienen luz de lectura, asideros y bolsas para dejar objetos en la parte posterior de los asientos delanteros. El techo panorámico, de serie con el acabado Executive Plus, no llega a las cabezas de los ocupantes posteriores.

BUEN MALETERO. El maletero de 505 litros resulta lo suficientemente espacioso como para albergar el equipaje familiar. El cubículo está iluminado y tiene ganchos, argollas, toma de corriente y tiradores para abatir los asientos traseros (la superficie queda con un pequeño escalón en esta posición). Además, incluye un doble fondo para depositar objetos poco voluminosos. Como solución a un pinchazo, hay una rueda de repuesto de emergencia, aunque cabe una de tamaño normal (la ideal si se conduce frecuentemente por pistas).

El portón trasero es eléctrico y deja un ángulo de apertura suficiente para que personas de talla media no tengan que agacharse para acceder al maletero.

ESTÉTICA DEPORTIVA. El acabado tope Executive Plus incorpora de serie varios elementos que dan al Forester una imagen deportiva: paragolpes delantero específico, salida de escape cromada, spoiler trasero, llantas de 18 pulgadas bitono, cristales tintados, faldones laterales y línea cromada en las ventanas laterales. En el interior, el toque más racing viene dado por los pedales de aluminio.

DIFERENCIAL VISCOSO LSD. Toda la gama Forester incluye tracción a las cuatro ruedas, pero varía en función de la transmisión. Si es manual, como en este caso, el reparto del par se realiza a través de un diferencial viscoso LSD y es al 50% de forma permanente entre ambos ejes.

POR EL CAMPO.Probado por pistas en buen estado, el Forester suma en ellas eficacia, diversión y agrado de conducción. Los más de 20 centímetros de altura libre al suelo permiten superar con confianza pequeñas irregularidades del terreno y, además, sin incomodidad, porque la suspensión no resulta excesivamente seca. Eso sí, hay que ser precavidos con las llantas de 18 pulgadas, pues el perfil de 55 mm de los neumáticos es limitado para aventuras camperas. Sólo los más osados, es decir, quienes se atrevan con fuertes repechos, comprobarán que el coche se cala en alguna que otra ocasión al iniciar la marcha porque, como ya comentamos antes, el motor no tiene unos bajos muy contundentes.

Una solución muy válida para recorridos off road es la información que muestra el reparto de tracción entre las ruedas. Se visualiza en el pantalla del ordenador de a bordo.

Texto y fotos: F.M.

GAMA FORESTER: Desde 25.900 euros.

1.998 cc / 147 CV / 1.631 kg / 192 km/h / 6,8 l/100 km / 35.000 €

DESTACA:
– Motor bóxer diésel suave y silencioso.
– Buen espacio para cuatro adultos.
– Agradable de conducir en cualquier terreno.

MEJORABLE:
– Rueda de repuesto de emergencia.
– Sin información permanente de la temperatura del motor.
– Sacudidas en conducción urbana.

EQUIPAMIENTO DE SERIE Y SEGURIDAD
Climatizador bizonal; llantas de 18”: radioCD Harman-Kardon con lector de MP3 y conexiones auxiliares; pantalla central táctil y a color; navegador; cámara de visión trasera; techo panorámico practicable; frontal deportivo; doble salida de escape; tapicería de cuero y calefactada; asiento del conductor con reglajes eléctricos; portón trasero eléctrico; llave inteligente; cristales tintados; faros de xenón; sensores de alumbrado y lluvia; control de velocidad de crucero; pedales de aluminio, etc.
Seguridad: Airbags frontales, laterales, de cortina y de rodillas para el conductor; programa electrónico de estabilidad (VDC); anclajes Isofix; ayuda al arranque en cuesta; ABS con distribuidor EBD, etc.

GARANTÍA: Tres años o 100.000 kilómetros.

FICHA TÉCNICA


MECÁNICA

Motor Delantero longitudinal. 4 cilindros opuestos en horizontal.
Cilindrada 1.998 cc.
Potencia máxima 147 CV a 3.600 rpm.
Par máximo 350 Nm a 1.600 rpm.

TRANSMISIÓN

Tracción Total.
Caja de cambios Manual, 6 velocidades.

DIRECCIÓN Y FRENOS

Sistema Cremallera, eléctrica.
Frenos del/tras Discos ventilados.
Suspensión del/tras McPherson/multibrazo.

DIMENSIONES

Peso 1.631 kg.
Largo/ancho/alto 4.595/1.795/1.735 mm.
Cap. depósito 60 litros.
Vol. maletero 505-1.564 litros.
Neumáticos 225/55 R18.

PRESTACIONES Y CONSUMOS

Velocidad máxima 192 km/h.
De 0 a 100 km/h 10,2 segundos.
Urbano homologado 7,0 l/100 km.
Durante la prueba 6,8 l/100 km.
Emisiones CO2 156 g/km.
Impuesto Matriculación. 4,75%.

Prueba realizada con BP Ultimate

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Catalogado como Pruebas

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