Subaru XV 2.0D Executive Plus: SUV comodín

Subaru XV (frontal)

Por su comportamiento gratificante tanto en el asfalto como por pistas, el Subaru XV es un SUV comodín (versátil) que dispone de tracción 4×4 permanente y un suave motor bóxer diésel de 147 CV con consumos muy racionales. Además, cuatro adultos de tallas medias/altas tienen espacio más que suficiente en el interior.   

Prueba realizada con BP Ultimate

Para rivalizar con el Nissan Qashqai, auténtico superventas entre los SUV compactos, Subaru propone el XV, con excelentes argumentos en pistas (es uno de los más capaces en tramos off road) y ágil comportamiento en el asfalto. Si se trata de versatilidad dinámica, el japonés tiene muchos puntos ganados frente a la competencia.

Bastante ligero (apenas 1.510 kilos incluido el conductor), el XV tiene el límite de sujeción en los neumáticos Yokohama Geolandar G95 (con medida 225/55 R17), no pensados para asfalto seco y sí para pistas y terrenos húmedos. Como conté en la prueba del Outback con estas mismas cubiertas, “en un puerto ratonero, aparecen enseguida chirridos (¡parece que vamos de rally, pero no es así!) y la sujeción lateral en curvas lentas no es elevada”. No obstante, en rectas y en curvas rápidas, el rendimiento del coche es convincente, gracias a una suspensión firme, que no incómoda, mostrándose cercano al tacto de un turismo, virtud que demuestra el buen trabajo realizado en el vehículo. Conclusión, el conductor puede divertirse en la alfombra gris. Muy buena señal.

En los primeros días con el XV, hay que poner cuidado en ser suaves con el pedal del embrague para que no aparezca alguna que otra sacudida, sobre todo al conducirlo por la ciudad cuando se pasa de una marcha corta a otra (de primera a segunda, sobre todo).

Subaru XV (trasera)

Bóxer diésel
Para hablar de la mecánica bóxer (cilindros en horizontal y opuestos) diésel, con bloque de aluminio, extrapolo mis comentarios escritos en la prueba del Forester: “El propulsor, de dos litros de cilindrada y 147 CV a tan sólo 3.600 rpm (estirar a más régimen la aguja del cuentarrevoluciones no tiene sentido), es casi tan sedoso como uno de gasolina y no genera vibraciones al ralentí. Obtendría un sobresaliente si hasta las 1.500 vueltas tuviese más fuerza, porque, por consumos, también merece muchos elogios: 6,8 l/100 km durante la prueba, sumando conducción urbana y por pistas, y teniendo en cuenta que siempre dispone de dos ejes motrices. Carece de Start & Stop, pero cuenta con un indicador de cambio recomendado de marcha”.

Por su parte, en el interior, aislado de forma normal (sí es perceptible el ruido aerodinámico, pero no molesto), está configurado con buenos materiales, algunos de tacto blando, mientras que el diseño del salpicadero resulta sobrio, con mandos circulares de aspecto clásico para la climatización. El conductor echará en falta los intermitentes de un toque y un testigo permanente con la información de la temperatura del motor.

Con el motor de gasóleo (hay otros dos de gasolina, también bóxer, de 114 y 150 CV), la gama se compone de tres acabados: Sport, Executive y Executive Plus, todos ellos con precios promocionados: 25.675, 27.250 y 29.750 euros, respectivamente. El tope de gama, el correspondiente a nuestra unidad de pruebas, viene realmente bien equipado y recuerda que, elijas el que elijas, siempre dispones de tracción a las cuatro ruedas.

Subaru XV (interior)

GRATA POSTURA. El nivel tope Executive Plus viene con tapicería de cuero (cubre menos la suciedad que la tela) y asientos delanteros calefactados (con dos niveles de intensidad). El del conductor tiene reglajes eléctricos y ofrece un buen apoyo lumbar. La sujeción en curvas es normal, siendo perceptible el movimiento del tronco y las piernas en las más exigentes.

La posición al volante es muy gratificante, porque no se viaja muy elevado y por las amplias regulaciones del volante y el asiento disponibles. Además, la visibilidad es buena en cualquier ángulo, incluido al mirar en diagonal hacia atrás, gracias a la inclusión de una tercera ventanilla lateral.

Por su parte, la butaca del acompañante no puede regularse en altura y el ajuste de la inclinación del respaldo se realiza a través de una palanca (por puntos) y no por una ruedecilla.

Los pasajeros delanteros disponen de numerosos huecos portaobjetos entre los asientos, incluida la guantera, en la que se encuentran las conexiones auxiliares del equipo de audio y la toma de corriente.

PARA TALLAS MEDIAS/ALTAS. Las plazas traseras del XV destacan por el sitio disponible para las piernas, porque caben perfectamente las de un adulto de talla alta (1,90 metros), pero el límite está en el espacio para las cabezas, porque este mismo adulto espigado roza con el tapizado superior, debido a la caída del techo. Por lo tanto, la altura ideal para viajar detrás en el XV es, aproximadamente, 1,80 metros.

Sobresale el gran ángulo de apertura de las puertas, lo que facilita el acceso al habitáculo, en el que hay asideros y luces de lectura. Por el contrario, echamos en falta una salida central de aire y un reposabrazos.

Como sucede en la mayoría de los coches, la quinta plaza es incómoda, porque es más estrecha, tiene un mullido más duro y molestan tanto el túnel de transmisión como la guantera.

CAPACIDAD JUSTA. El maletero del XV se queda en 380 litros, volumen semejante al de, por ejemplo, un Volkswagen Golf. Si se abaten los asientos traseros (operación sencilla y que no implica esfuerzo), queda un pequeño escalón, pero la superficie aumenta hasta los 1.270 litros. El cubículo, que está iluminado, incluye ganchos y argollas de sujeción. Además, en el piso de abajo (se descubre doblando el suelo de carga) se encuentran el kit reparapinchazos, insuficiente para salidas al campo, y un hueco portaobjetos para dejar trastos no muy voluminosos, como los triángulos de emergencia. Como el portón tiene un gran ángulo de apertura, incluso los adultos altos no deben agacharse para evitar golpearse con él al introducir equipaje.

TRACCIÓN 4×4. Como sucede en el nuevo Forester, con cambio manual, la tracción 4×4 es posible a través de un diferencial viscoso LSD que reparto el par motor al 50% de forma permanente entre ambos ejes. En QuintaMarcha.com somos defensores de los dos ejes motrices, porque implican siempre más seguridad, y no sólo en invierno, sino en cualquier día del año (imaginad una fuerte tormenta en verano).

EN EL CAMPO. El Subaru XV es uno de los SUV con mejores aptitudes camperas. Dispone de tracción 4×4 permanente, tiene 22 centímetros de altura libre al suelo y, en el caso de nuestra unidad de pruebas, monta unos neumáticos Yokohama Geolandar G95, ideales para pistas y firmes deslizantes (no tanto para el asfalto, como hemos hecho mención anteriormente). Además, incluye la ayuda al arranque en cuesta y el completo ordenador de a bordo muestra un esquema de las cuatro ruedas con el funcionamiento del sistema 4×4.

Unos pocos kilómetros bastan para divertirnos al volante y notar una alta eficacia. Sólo hay que andar con ojo en salidas desde parado porque, como el motor no tiene unos bajos contundentes, puede que el coche se nos cale alguna vez (con el paso del tiempo, nos acostumbraremos al manejo perfecto del embrague y el acelerador para evitar esta situación). Para evitar grandes desperfectos de pintura en tramos off road, casi todo el perímetro del coche va sin pintar.

Texto y fotos: F.M.

GAMA XV: Desde 18.600 euros (Plan PIVE incluido).

1.998 cc / 147 CV / 1.510 kg / 198 km/h / 6,8 l/100 km / 29.750 € (con promociones).

DESTACA:
– Motor bóxer diésel suave y con buenos consumos.
– Buen espacio para cuatro adultos de talla media/alta.
– Agradable de conducir en cualquier terreno.

MEJORABLE:
– Kit reparapinchazos.
– Quinta plaza incómoda.
– Maletero justo.

EQUIPAMIENTO DE SERIE Y SEGURIDAD
Climatizador bizonal; llantas de 17 pulgadas; radioCD con lector de MP3 y conexiones auxiliares; Bluetooth; navegador a color con pantalla táctil; cámara de visión trasera con guías; techo solar prácticable; tapicería de cuero; asientos delanteros calefactados; arranque por botón; sensores de alumbrado y lluvia; retrovisores plegables eléctricamente; cristales tintados; faros de xenón; tracción 4×4; indicador de cambio de marcha, etc.
Seguridad: Airbags frontales, laterales, de cortina y de rodillas para el conductor; programa electrónico de estabilidad (VDC); ayuda al arranque en cuesta; fijaciones Isofix con anclajes Tether; reposacabezas delanteros activos, etc.

GARANTÍA: Tres años o 100.000 kilómetros.

FICHA TÉCNICA


MECÁNICA

Motor Delantero longitudinal. 4 cilindros opuestos en horizontal.
Cilindrada 1.998 cc.
Potencia máxima 147 CV a 3.600 rpm.
Par máximo 350 Nm a 1.600 rpm.

TRANSMISIÓN

Tracción Total permanente.
Caja de cambios Manual, 6 velocidades.

DIRECCIÓN Y FRENOS

Sistema Cremallera, eléctrica.
Frenos del/tras Discos ventilados/discos.
Suspensión del/tras McPherson/multibrazo.

DIMENSIONES

Peso 1.510 kg.
Largo/ancho/alto 4.450/1.780/1.570 mm.
Cap. depósito 60 litros.
Vol. maletero 380-1.270 litros.
Neumáticos 225/55 R17.

PRESTACIONES Y CONSUMOS

Velocidad máxima 198 km/h.
De 0 a 100 km/h 9,3 segundos.
Urbano homologado 6,8 l/100 km.
Durante la prueba 6,8 l/100 km.
Emisiones CO2 146 g/km.
Impuesto Matriculación. 4,75%.

Prueba realizada con BP Ultimate

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Catalogado como Pruebas

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