Volkswagen Beetle 1.2 TSI Design: Historia viva

Volkswagen Beetle (frontal)

Conducir un coche con 74 años de historia siempre es especial. Masculinizado en la última edición, el Beetle conserva el espíritu de sus antecesores y adopta las virtudes de los actuales modelos de Volkswagen: agrado de conducción, estabilidad y rendimiento de los motores TSI.

Prueba realizada con BP Ultimate

Cuando conduces un icono, que ha sido el sueño de tanta gente durante décadas y por el que sigue habiendo apasionados en todo el mundo, sientes que no estás ante un coche más, sino que eres un afortunado por manejar un modelo histórico de la automoción. Esta primera reflexión me surgió sentándome y haciendo los primeros kilómetros en el nuevo Volkswagen Beetle, el Escarabajo de toda la vida, cuya última entrega ha sido claramente masculinizada en imagen, sin perder la esencia, para ampliar el nicho de mercado.

Agrado y facilidad de conducción
Dejando recuerdos pasados (¡nació en 1938!) y volviendo al presente, el modelo alemán, perteneciente al segmento de los compactos como el Golf y el Scirocco, toma las virtudes que caracterizan a la gama Volkswagen, incluidos el agrado y la facilidad de conducción, independientemente del ritmo que le exigamos, desde el más suave hasta uno exigente. Si elegimos este último, la suspensión, que es firme, sin ser agotadora, limita las oscilaciones de la carrocería, por lo que es habitual abordar curvas y comprobar con agrado que las supera por la trazada que le indicamos, aunque entremos fuerte en ellas. Al ser poco subvirador y tener un límite alto de adherencia, la diversión llega con prontitud. ¡Sorprendente el Escarabajo en estos terrenos! En línea recta, el chasis pone todo de sí para que el conductor no vaya ocupado en corregir la dirección. Por absorción de las irregularidades, lógicamente no es de los más destacados, pero tampoco peca de rebotón ante cualquier bache o junta que aparezca en el camino. Lleva ventanas sin marco, lo que no implica un aumento excesivo del ruido aerodinámico en el interior, pudiéndose completar viajes sin que los pasajeros acusen cansancio por este motivo.

Volkswagen Beetle (trasera)

Brillante conjunto motor/transmisión
La opción mecánica de gasolina de acceso a la gama es el 1.2 TSI (turbo e inyección directa) de 105 CV. Como el resto de motores de esta familia, destaca por rango de funcionamiento (empuja desde casi el ralentí), suavidad y por ser muy silencioso. Tan bueno es su rendimiento que parece que guarda unos caballos extra sobre los oficiales, suficientes para abordar viajes y realizar adelantamientos rápidos. El consumo es normal: 7,4 l/100 km durante la prueba con poca conducción urbana, pero con subidas y bajadas de puertos.
El brillante conjunto lo completa una transmisión de seis velocidades (la sexta, perfecta para llevar la mecánica desahogada a ritmos de crucero en autopistas y autovías), cuya palanca se maneja de forma exquisita, con inserciones rápidas y limpias. Las relaciones del cambio no son abiertas, lo que evita ahogamientos de la mecánica al pasar a una marcha superior.

Volkswagen Beetle (interior)

Coqueto
Al estilo del Mini, el Volkswagen Beetle rezuma coquetería en el interior, con molduras en el salpicadero y en las puertas del mismo color que el de la carrocería. También hay elementos originales, como las bolsas de las puertas, que van con una cinta estirable. Los huecos portaobjetos dispuestos son suficientes para dejar nuestros enseres, incluidas dos guanteras en el lado del acompañante.

F.M.
Fotos: J.L.B.

AMPLIAS. Propio de los modelos Volkswagen, las plazas delanteras albergan con comodidad a adultos, con independencia de sus alturas. El espacio libre al techo es mayor que lo habitual en un compacto y el pilar A apenas está inclinado, por lo que no hay sensación de agobio, aunque el conductor o el acompañante sean espigados y a pesar de que el tapizado interior es de color negro. Los asientos de serie, con banqueta larga, son lo suficientemente válidos para curvas, incluyen reglaje lumbar y tienen memoria (vuelven a su posición original cuando entran o salen los pasajeros posteriores). Para coger los cinturones de seguridad, hay que hacer un esfuerzo mayor de lo normal porque quedan lejos, incluso con los asientos en posiciones retrasadas.

DOS Y JUSTAS. El Golf es muy recomendable por tener dos amplias plazas traseras. El Scirocco, no tanto, por quedar mermado ese espacio. Y el Beetle está claramente pensado para dos personas porque, primero, su carrocería es de tres puertas y, segundo, porque los dos asientos posteriores tienen dimensiones justas para las piernas y las cabezas (la caída del techo es muy acusada). Además, el respaldo carece casi de inclinación, por lo que se viaja demasiado erguido. Un guiño a la historia del Beetle son los asideros, que son semejantes a los que se utilizaron en el primer Escarabajo y que sí ayudan a salir del coche al impulsarnos agarrados a ellos.

BUEN VOLUMEN. Una gran mejora respecto a su antecesor es el maletero, que crece hasta los 310 litros y en el que caben varias maletas, alguna de ellas voluminosa. Los asientos traseros se pueden abatir, aunque no queda un plano de carga uniforme. La rueda de repuesto es de emergencia y el tapizado del cubículo es correcto, sin merecer mejor nota. Gracias al enorme portón, las operaciones de dejar y sacar equipaje se realizan de forma muy cómoda.

LLANTAS DE 17 PULGADAS. Con el motor 1.2 TSI de 105 CV, el acabado tope es el Design, que se distingue exteriormente del básico, denominado Beetlemanía, por las llantas de 17” y las inserciones cromadas en los laterales, en el perfil de los cristales y en las luces antinieblas. Además, incluye climatizador bizonal y cargador de 6 CD’s con pantalla táctil de 6,5”, entre otros elementos. El navegador a color con mapas de Europa Occidental que incorporaba nuestra unidad de pruebas cuesta 600 euros, un precio bastante contenido.

GAMA BEETLE DESDE: 19.000 euros

1.197 cc / 105 CV / 1.274 kg / 180 km/h / 7,4 l/100 km / 21.350 €

DESTACA:
– Exclusividad.
– Comportamiento general.
– Rendimiento del motor 1.2 TSI.

MEJORABLE:
– Rueda de repuesto de emergencia.
– Dos plazas traseras poco espaciosas.
– Dificultad para coger el cinturón de seguridad.

EQUIPAMIENTO Y SEGURIDAD
Climatizador bizonal; llantas de 17”; cargador de 6 CD’s con conexión auxiliar y pantalla táctil de 6,5”; volante multifunción de tres radios; asientos delanteros con memoria y con apoyo lumbar; guantera específica; sensor de lluvia; inserciones cromadas; control de velocidad de crucero; luz de marcha diurna; ordenador de a bordo; retrovisores con intermitentes integrados; retrovisor interior fotosensible; tomas de 12V, etc.
Seguridad: Airbags frontales, laterales y de cortina; programa electrónico de estabilidad (ESP); anclajes Isofix; ayuda al arranque en pendientes; inmovilizador electrónico, etc.

GARANTÍA: – Dos años sin límite de kilómetros.

FICHA TÉCNICA


MECÁNICA

Motor Delantero transversal. 4 cilindros en línea.
Cilindrada 1.197 cc.
Potencia máxima 105 CV a 5.000 rpm.
Par máximo 175 Nm a 1.550 rpm.

TRANSMISIÓN

Tracción Delantera.
Caja de cambios Manual, 6 velocidades.

DIRECCIÓN Y FRENOS

Sistema Cremallera, electromecánica.
Frenos del/tras Discos ventilados/discos
Suspensión del/tras McPherson/eje rígido.

DIMENSIONES

Peso 1.274 kg.
Largo/ancho/alto 4.278/1.808/1.486 mm.
Cap. depósito 55 litros.
Vol. maletero 310-905 litros.
Neumáticos 215/55 R17.

PRESTACIONES Y CONSUMOS

Velocidad máxima 180 km/h.
De 0 a 100 km/h 10,9 segundos.
Urbano homologado 7,6 l/100 km.
Durante la prueba 7,4 l/100 km.
Emisiones CO2 137 g/km.
Impuesto Matriculación. 4,75%.

Prueba realizada con BP Ultimate

Dejar un comentario

Catalogado como Pruebas

Deja un comentario