Audi Q5 2.0 TDI Advance Quattro S Tronic: Mímesis con la naturaleza

Audi Q5 (frontal)

Muchos de sus afortunados dueños no le someterán a pruebas ‘off road’, pero el Audi Q5 tiene argumentos suficientes para desplazarse por pistas en buen estado con seguridad y facilidad, mimetizándose con la naturaleza. Además, en asfalto se defiende muy bien y tiene un amplio maletero.

Prueba realizada con BP Ultimate

A los mandos de un SUV premium como el Audi Q5, se me vino a la cabeza la siguiente pregunta: ¿Cuántos futuros dueños de este brillante coche le someterán a una prueba off road, simplemente por pistas, para comprobar de qué es capaz? Pocos, muy pocos, llegué a suponer, pues los posibles daños o rozones en caso de ser algo patosos supondrían una factura considerable. Sin duda, estos automóviles son utilizados para destacar en la jungla del asfalto como símbolo de un nivel adquisitivo importante y como garantía de una supuesta mayor seguridad, quedando en un plano inferior la versatilidad que pueden ofrecer.

No se trata de un trepamuros (de esos, desafortunadamente, quedan ya muy pocos), pero el Q5 cuenta con tres poderosos argumentos de serie (no suponen un sobreprecio) para conducirlo por pistas en buen estado de forma segura y sencilla: la tracción integral permanente quattro, el control de descenso de pendientes y el cambio automático de doble embrague S Tronic. La primera reparte, en condiciones normales de adherencia, un 40% de la fuerza del motor al eje delantero y un 60% al trasero. Si hay pérdidas de motricidad, este porcentaje varía, pudiendo llega hasta el 65% delante o hasta el 85% detrás. El segundo se activa con un botón situado entre los asientos delanteros y permite afrontar con eficacia y sin pérdidas de control una bajada pronunciada. Por último, el tercero hace muy confortables los kilómetros camperos porque sólo debemos preocuparnos de acelerar y frenar, nada más.

Audi Q5 (trasera)

A todo esto, hay que sumar que la altura libre al suelo de la carrocería es de 20 cm, un buen dato, y que los ángulos de entrada y salida son de 25º, también registros bastante decentes. Con estas líneas, queda demostrado que el coche puede adentrarse en caminos con total solvencia, obteniendo una experiencia agradable, pues el Q5 otorga diversión y efectividad.

En carretera, la mejor virtud que posee es que se conduce como un turismo. Ciertamente, el comportamiento en curvas implica movimientos algo más aparatosos, sobre todo en giros lentos y cerrados, pero no hay sensación nunca de descontrol y sí muchas veces de eficacia, pese a sus casi dos toneladas de peso. En vías de primer orden, el fantástico aplomo y la lograda estabilidad lineal (mide casi 1,9 metros de ancho) permiten una conducción relajada y bajo control aun viajando por encima de la velocidad legal. El habitáculo está muy bien insonorizado de ruidos externos y la visibilidad a través de los grandes retrovisores exteriores es excelente. También en diagonal (en incorporaciones desde carriles de aceleración) se ven fácilmente los vehículos.

Audi Q5 (interior)

Motor 2.0 TDI de 177 CV
Para hablar del propulsor 2-0 TDI de 177 CV y la transmisión, reproduzco lo comentado en un A5 Coupe con este mismo binomio: “Asociado al fantástico cambio automático de doble embrague S Tronic de siete velocidades, con modo Sport y manejo secuencial, empuja desde casi el ralentí y permite lograr destacadas prestaciones (ver ficha técnica). A diferencia de otros bloques de gasóleo que dan la potencia máxima a poco más de 3.500 vueltas, éste es elástico, pues hasta las 4.200 rpm no se logra esa cifra punta de 177 CV. Su sonido está muy mitigado en el interior y registra consumos plausibles: de media 7,5 l/100 km a ritmos normales, y premia con registros aún más bajos en terrenos favorables y siendo mimosos con el acelerador. De serie, el volante multifunción no incluye levas para realizar los cambios, por lo que hay que rascarse aún más el bolsillo si se quiere la máxima diversión con el S Tronic, cuyo único pero es la falta de suavidad en las maniobras de aparcamiento si éstas se realizan en cuestas. Hay que ser muy cuidadosos con el acelerador para evitar que el coche se embale y golpee al vehículo delantero o al trasero”. La séptima marcha tiene un desarrollo muy largo (a 2.000 rpm se circula a 130 km/h) por lo que en vías secundarias, donde los límites suelen ser 90 km/h, se suelen dar muchas reducciones de velocidad. Aunque éstas son prácticamente imperceptibles, sería más agradable para el conductor que no fueran tantas. Una buena solución es activar el modo Sport, pues mantiene marchas más cortas, aunque, quizás, suponga un ligero incremento del consumo.

Mando MMI
En el Q5, el mando MMI, desde el cual se gobiernan elementos como el equipo de audio, el teléfono, diversos parámetros de seguridad del coche, etc, está integrado en la consola central. Esta posición es algo peor que si se sitúa entre los asientos delanteros, como sucede en otros Audi, porque siempre obliga a desviar la mirada de la carretera para usarlo. Cuando se encuentra a la derecha del conductor, pasado un tiempo, es factible memorizar los botones, por lo que no hay que apartar la vista del tráfico.

Por dimensiones, el Q5 está en un término medio muy bien valorado. Si el Q3 puede que se quede pequeño para familias y el Q7 implica un quebradero de cabeza para aparcarlo, el intermedio de la saga, de 4,6 metros de longitud, ofrece un perfecto equilibrio entre espacio y uso práctico diario.

CUERO OPCIONAL. Si no se va a transitar mucho por caminos, no es mala idea equipar al Q5 con la opcional tapicería de cuero. El material es bueno, porque no desliza en curvas y tampoco guarda mucho el calor. Los asientos delanteros incluyen cajones tapizados y el del conductor dota de una posición a los mandos muy cómoda. Para que sean calefactados, hay que pagar otro sobrecoste, además del ya realizado por el cuero. El volante de serie, de cuatro radios, no incluye levas, por lo que hay que adquirir uno opcional para que venga con ellas.

BANQUETA TRASERA PLUS. Opcionalmente, el Q5 puede montar la banqueta trasera Plus, que incluye regulación longitudinal (100 mm) para aumentar la capacidad del maletero. En su posición más retrasada, un adulto de talla media cabe perfectamente aun siendo altos los ocupantes de las plazas delanteras. Además, la inclinación del respaldo es variable. La quinta plaza es incómoda, porque es más estrecha y molesta el voluminoso túnel de transmisión. También en opción es el climatizador de tres zonas, con salidas de aire para la parte posterior.

AMPLIO MALETERO. Con 540 litros y formas rectilíneas, el maletero ofrece un gran espacio. Incluye, además, soluciones prácticas, como red de separación de carga, toma de 12 voltios, compartimento separado y cuatro argollas de anclaje, entre otras. Para abatir los asientos traseros, basta con utilizar dos tiradores situados en los laterales del cubículo. En esta posición, queda una superficie de carga plana hasta los asientos delanteros, lo que facilita la colocación de objetos voluminosos. Como solución a un pinchazo, hay una rueda de repuesto de emergencia.

Texto y fotos: F.M.

GAMA Q5: Desde 37.240 euros

1.968 cc / 177 CV / 1.895 kg / 200 km/h / 7,5 l/100 km / 45.580 €

DESTACA:
– Muy agradable en asfalto y en pistas en buen estado.
– Binomio motor TDI/transmisión S Tronic.
– Maletero amplio y con soluciones prácticas.

MEJORABLE:
– Rueda de repuesto de emergencia.
– Quinta plaza incómoda.
– Séptima marcha válida sólo para vías de primer orden.

EQUIPAMIENTO DE SERIE Y SEGURIDAD
Climatizador automático; llantas de 17”; radioCD Concert con conexiones auxiliares; pantalla TFT de 6,5” en el salpicadero; volante multifunción de cuatro radios; freno de mano electrónico; parrilla con listones cromados; barras portaequipajes; asientos delanteros regulables en altura; Start/Stop; recuperador de la energía de frenado; red de separación de carga; asientos traseros reclinables; mando MMI, etc.
Seguridad: Airbags frontales, laterales y de cortina; control de descenso de pendientes; anclajes Isofix; programa electrónico de estabilidad (ESP) con detección de terreno; secado automático de los discos de freno; tracción integral Quattro; bloqueo electrónico del diferencial (EDS), etc.

GARANTÍA: Dos años sin límite de kilómetros.

FICHA TÉCNICA


MECÁNICA

Motor Delantero longitudinal. 4 cilindros en línea.
Cilindrada 1.968 cc.
Potencia máxima 177 CV a 4.200 rpm.
Par máximo 380 Nm a 1.750 rpm.

TRANSMISIÓN

Tracción Total permanente.
Caja de cambios Automática, 7 velocidades.

DIRECCIÓN Y FRENOS

Sistema Cremallera, electromecánica.
Frenos del/tras Discos ventilados/discos.
Suspensión del/tras Multibrazo.

DIMENSIONES

Peso 1.895 kg.
Largo/ancho/alto 4.629/1.898/1.655 mm.
Cap. depósito 75 litros.
Vol. maletero 540-1.560 litros.
Neumáticos 235/65 R17.

PRESTACIONES Y CONSUMOS

Velocidad máxima 200 km/h.
De 0 a 100 km/h 9,0 segundos.
Urbano homologado 7,1 l/100 km.
Durante la prueba 7,5 l/100 km.
Emisiones CO2 159 g/km.
Impuesto Matriculación. 4,75%.

Prueba realizada con BP Ultimate

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