Citroën C-Elysée HDi Exclusive: 100% práctico

Citroën C-Elysseé (frontal)

Quien priorice espacio, consumo y precio frente a calidad de acabados y equipamiento vanguardista, el Citroën C-Elysée debe ser uno de los candidatos más a tener en cuenta. El motor HDi de 92 CV es enérgico y el coche se comporta con suficiencia en cualquier escenario.

Prueba realizada con BP Ultimate

Los clientes necesitados de un coche eminentemente práctico tienen una solución inteligente en el Citroën C-Elysée, porque ofrece un gran espacio para cuatro adultos, un amplio maletero de 506 litros y un enérgico y ahorrador motor turbodiésel HDi de 92 CV. Todo por 17.950 euros (sin incluir Plan PIVE) con el acabado tope Exclusive. Los argumentos son convincentes, ¿verdad?

Cierto es que en el coche se aprecia un ahorro de costes porque hay varios detalles mal cuidados, pero los que no sean sibaritas con las terminaciones no tendrán impedimentos en su adquisición. ¿Por qué esa poca finura? Porque se trata de un coche global, pensado para mercados en los que poco importa la calidad de los acabados y mucho la fiabilidad y la durabilidad, como por ejemplo los de Europa del este y América del Sur.

El sedán francés, que no llega a los 4,5 metros de longitud, no desentona dinámicamente en ningún escenario. En las autopistas resulta sencillo de llevar porque el aplomo es correcto y también la estabilidad lineal. Y las curvas las traza con seguridad y con una buena dosis de control, aún poniéndoselo difícil. En este ámbito, el tacto de la dirección me ha gustado porque, a la primera, se puede guiar el coche por la trazada deseada. También el cambio manual de cinco velocidades, con desarrollos muy bien escalonados, permite limpias inserciones de marcha cuando estamos intentando emular a Loeb. Ojo en conducción exigente porque detrás los frenos son de tambor, que pierden eficacia más rápidamente, dejando más trabajo a los discos ventilados delanteros. En marcha, la sonoridad dentro del habitáculo entra dentro de unos parámetros permitibles.

Citroën C-Elysseé (trasera)

Sorprendente HDi
La sorpresa positiva, además de un tacto de conducción más agradable del que cabía pensar, fue el motor turbodiésel 1.6 HDi de 92 CV. Su enérgico empuje, que hace parecer que guarda unos caballos extra en su interior, permite incorporarnos al tráfico y coger velocidad de crucero con rapidez. Cerca del ralentí, sí aparecen vibraciones, aunque nada exageradas, y la sonoridad cuando funciona a su temperatura óptima no es ni mucho menos excesiva. Además, es un campeón en consumos: únicamente 4,8 l/100 km durante la prueba y una amplia autonomía con el depósito lleno. Digno de prueba este propulsor.

En cuanto al interior, el salpicadero presenta un diseño aceptablemente actual y está compuesto por materiales perfectamente ensamblados, pues en firmes irregulares (adoquines) no aparecieron grillos que anuncian desajustes entre piezas. En la sencilla instrumentación se echa en falta un testigo con la temperatura del motor.

Citroën C-Elysseé (interior)

En definitiva, el C-Elysée no es un ejemplo de distinción ni pretender serlo, pero sí de funcionalidad. Lo que está claro es que, actualmente, el formato sedán está dando de qué hablar con el galo y con los dos modelos del Grupo Volkswagen, el Seat Toledo y el Skoda Rapid. El Audi A3 Sedan juega en otra liga.

ASIENTOS SENCILLOS. Los asientos delanteros del Citroën C-Elysse son sencillos en su concepción: tienen un mullido más bien blando y sujetan lo normal en curvas. El del conductor es regulable en altura y ajustable en inclinación a través de una palanca y no por una ruedecilla, y én el se puede viajar bajo.

Pese a que el volante no se puede cambiar de posición en profundidad, no tardé mucho en adoptar una postura más o menos cómoda de conducción. Siguiendo con el volante, éste incluye mandos satélites del equipo de audio y del control de velocidad detrás de él, que no se ven a simple vista (los tapan los radios), por lo que hay que memorizar en parado las funciones para luego accionarlos sin tener que desviar la mirada.

Los cinturones de seguridad son fijos (no se pueden regular en altura) y entre los dos asientos delanteros hay un reposabrazos movible que hace también las funciones de guantera.

Notas curiosas son la posición de varios mandos. Los de los elevalunas eléctricos no están colocados en las puertas, sino al lado de la palanca del cambio. El de los retrovisores eléctricos, en la izquierda e inferior del salpicadero, está escondido, y el ordenador de a bordo se visualiza en la pantalla central del equipo de audio.

Como la guantera principal es muy poco intrusiva, el acompañante puede adelantar su posición y dejar mucho hueco al pasajero de detrás. Ésta es una solución muy interesante y práctica.

MUCHO ESPACIO. El C-Elysée ofrece un destacado espacio en las dos plazas laterales traseras, tanto para las piernas como para las cabezas. Lo malo es que los reposacabezas son fijos y quedan muy bajos para adultos espigados. Donde se suele ubicar la salida central de aire están los mandos de los elevalunas eléctricos traseros. Los pasajeros disponen de asideros fijos, luz de lectura, anclajes Isofix y bolsas en los respaldos de los asientos delanteros.

Como suele ocurrir, la plaza central es más estrecha, carece de reposacabezas y molesta algo el túnel de transmisión.

AMPLIO Y PROFUNDO. El maletero del sedán francés es verdaderamente amplio, ya que ofrece 506 litros. Al profundo cubículo se accede a través de una tapa, por lo que hay que contornear el cuerpo para llegar al equipaje que hay al fondo. El tapizado de la superficie de carga no está bien fijado y queda a la vista la chapa en otras muchas zonas. Tampoco hay argollas ni ganchos para sujetar las maletas, pero sí que hay iluminación. Al abatir los asientos traseros, queda un escalón. La rueda de repuesto es de distinto tamaño a las otras cuatro: 185/65 R15 la del maletero y 195/55 R16 las que están en uso. Junto al neumático, en el piso de abajo, hay huecos portaobjetos.

Texto y fotos: F.M.

GAMA C-ELYSÉE: Desde 14.100 euros

1.560 cc / 92 CV / 1.165 kg / 180 km/h / 4,8 l/100 km / 17.950 €

DESTACA:
– Espacio para pasajeros y carga.
– Motor HDi enérgico y ahorrador.
– Cumplidor en cualquier terreno.

MEJORABLE:
– Reposacabezas traseros fijos y bajos.
– Detalles de baja calidad.
– Frenos de tambor traseros.

EQUIPAMIENTO DE SERIE Y SEGURIDAD
Aire acondicionado; llantas de 16 pulgadas; radioCD con lector de MP3 y conexión auxiliar; Bluetooth; sensor de aparcamiento trasero; control y limitador de velocidad; volante con mandos satélites; asiento del conductor regulable en altura; apertura remota de la tapa del maletero; asientos traseros abatibles; ordenador de a bordo; faros antiniebla; toma de 12v en el interior; cuatro elevalunas y retrovisores eléctricos; mando de apertura a distancia; apoyabrazos central delantero, etc.
Seguridad: Airbags frontales y laterales; programa electrónico de estabilidad (ESP); anclajes Isofix en plazas traseras; ABS con repartidor electrónico de la frenada y ayuda a la frenada de emergencia, etc.

GARANTÍA: Dos años sin límite de kilómetros.

FICHA TÉCNICA


MECÁNICA

Motor Delantero transversal. 4 cilindros en línea.
Cilindrada 1.560 cc.
Potencia máxima 92 CV a 4.000 rpm.
Par máximo 230 Nm a 1.750 rpm.

TRANSMISIÓN

Tracción Delantera.
Caja de cambios Manual, 5 velocidades.

DIRECCIÓN Y FRENOS

Sistema Cremallera, eléctrica.
Frenos del/tras Discos ventilados/tambores.
Suspensión del/tras McPherson/eje torsional.

DIMENSIONES

Peso 1.165 kg.
Largo/ancho/alto 4.427/1.748/1.466 mm.
Cap. depósito 48 litros.
Vol. maletero 506 litros.
Neumáticos 195/55 R16.

PRESTACIONES Y CONSUMOS

Velocidad máxima 180 km/h.
De 0 a 100 km/h 11,2 segundos.
Urbano homologado 4,8 l/100 km.
Durante la prueba 4,8 l/100 km.
Emisiones CO2 108 g/km.
Impuesto Matriculación. Exento.

Prueba realizada con BP Ultimate

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