Solo 50 afortunados tendrán el nuevo BMW 3.0 CSL de 560 CV que superará el medio millón de euros

En 1973, BMW lanzó el 3.0 CSL, modelo mítico con el que la marca alemana ganó el Campeonato Europeo de Turismos cinco años seguidos. Ahora, 50 años después, la firma rinde homenaje a ese coche que significó el lanzamiento de la letra más poderosa de la firma, la M, con esta versión de seis cilindros y 560 CV en una edición de solo 50 unidades y cuyo precio se estima rondará el medio millón de euros.

Recambios Getafe

Al finalizar el año del aniversario, BMW M GmbH presenta el modelo especial más exclusivo que jamás haya producido la compañía: una obra maestra de la ingeniería con la que celebra el 50 aniversario del departamento M. Medio siglo de pasión por las carreras reflejada en este modelo que expresa las raíces históricas de la firma alemana.

El 3.0 CSL combina un diseño único con una experiencia de rendimiento purista en dos plazas. Se ha desarrollado con la intención de combinar lo mejor de cinco décadas de experiencia en carreras de BMW M GmbH en un automóvil con un aura altamente emocional. Todas las facetas de su carácter -elegancia exterior, dinámica, un habitáculo de un coche deportivo clásico, una construcción ligera inteligente, un motor de seis cilindros en línea, una transmisión manual y un sistema de tracción trasera-, se basan en los principios tradicionales de un automóvil BMW M. Se complementan con la ayuda de la última tecnología para crear el símbolo definitivo de la fascinación por el alto rendimiento en el estilo de la marca que ha tenido éxito durante 50 años. Se trata del encuentro emocional con la historia y el presente de la letra que para BMW es la más potente del mundo.

Producción limitada y 30 técnicos para el montaje del CSL

Con motivo del aniversario, se pondrán a la venta exactamente 50 unidades numeradas consecutivamente de este modelo especial. La producción de todos los vehículos durará unos tres meses, con un equipo de treinta técnicos especialmente cualificados y experimentados que se encarga de la configuración y el montaje de los vehículos. El 3.0 CSL pasa por ocho ciclos de montaje en otras tantas estaciones de producción, un procedimiento que dura hasta diez días en total.

La planta del Grupo BMW en Dingolfing es el mayor centro de producción europeo de la compañía. Además de varios automóviles BMW M, allí se producen las berlinas de lujo BMW Serie 7 y componentes de carrocería para Rolls Royce Motor Cars.

Cinco años seguidos ganando el Europeo de Turismos

Como reencarnación de un deportivo legendario, tanto para el circuito como para la carretera, el 3.0 CSL posee todas las características de un coche purista. Su homónimo se considera el primer automóvil que lleva el ADN del máximo placer y pasión por la conducción, característica que destaca en las creaciones de los BMW M.

La versión de carreras del histórico 3.0 CSL ganó el Campeonato Europeo de Turismos durante su temporada inaugural en 1973, y repitió este título cinco veces más de forma consecutiva desde 1975 a 1979. Pilotos como Toine Hezemans, Hans-Joachim Stuck, Chris Amon y Niki Lauda dejaron atrás a la competencia en Nürburgring y en muchos otros circuitos, a los que siguieron las primeras victorias de BMW en circuitos estadounidenses ya en 1975.

3.0 CSL, reinterpretación contemporánea del CSL de 1973  

El nuevo 3.0 CSL es la reinterpretación contemporánea del 3.0 CSL de 1973. Su carrocería en forma de coupé llama la atención por su refinado estilismo. Su tecnología de propulsión y suspensión proviene de los últimos desarrollos para coches de carreras y deportivos de alto rendimiento de BMW M GmbH. La construcción ligera inteligente alcanza un nivel extraordinario, sobre todo por el uso extensivo de carbono. La relación peso-potencia del BMW 3.0 CSL es de sólo 2,9 kilogramos por CV.

El 3.0 CSL ha sido sometido a un completo proceso de desarrollo en serie, con exhaustivas pruebas de calidad y funcionamiento y de las pruebas de puesta a punto de la dinámica de conducción en una amplia gama de condiciones, desde el tráfico urbano hasta las carreteras y autopistas, pasando por el circuito de carreras.

Estética poderosa

El frontal del 3.0 CSL, destaca por su deportividad, con la parrilla de riñón vertical, como su antecesor histórico. Junto a ésta, dos tomas de aire, como la del modelo de los años 70, garantizan una refrigeración fiable de los sistemas de propulsión y de frenado. Las esculturales aletas de aire del capó acentúan las líneas clásicas.

Los faros BMW Laser Light brillan en color amarillo, un guiño a los exitosos coches de carreras GT, como el BMW M4 GT3, ganador del campeonato de pilotos y el de equipos en el DTM de 2022 y cuyo motor monta el 3.0 CSL.

El perfil destaca por el largo capó y la amplia distancia entre ejes, lo que confieren al modelo proporciones de cupé.

Anchos pasos de rueda y llantas de 20 y 21”

Los musculosos pasos de rueda indican la gran anchura de las vías que alojan las llantas forjadas de aleación ligera de 20 pulgadas en el eje delantero y de 21 pulgadas en el trasero, ambas con sus radios de filigrana y un acabado de pintura de color dorado al estilo de los años 70.

Las llantas forjadas de aleación ligera están equipadas con neumáticos Michelin desarrollados exclusivamente para el 3.0 CSL. Llevan el número 50 grabado en los flancos de los neumáticos, lo que supone otra sutil referencia al aniversario de BMW M GmbH, con motivo del cual se diseñó el modelo especial.

Alerón trasero al estilo del ‘Batmóvil’

La vista trasera del BMW también se caracteriza por una estética poderosa y por los rasgos de diseño reinterpretados de su antecesor. El más llamativo es el alerón trasero, que está encerrado en el lateral y traduce el aspecto característico del Batmóvil a un lenguaje de diseño moderno. En beneficio del equilibrio aerodinámico, se combina con un difusor de carbono muy pronunciado en el faldón trasero, optimizando así el flujo de aire en los bajos de la carrocería.

Las cuatro salidas del sistema de escape, dispuestas en forma de flecha en el centro del faldón trasero y con un silenciador trasero de titanio especialmente ligero, también aportan un acento llamativo. Como los faros traseros, que utilizan una innovadora tecnología de iluminación para generar un fascinante y exclusivo diseño nocturno y un resplandor especialmente vivo.

Pintura de los coches de carreras clásicos

Al igual que los coches de competición, los trajes de los pilotos, los transportes de vehículos y el resto del equipamiento del equipo presentaban rayas uniformes en azul, morado y rojo sobre fondo blanco. El 3.0 CSL recoge esta tradición con un acabado de pintura en Alpine White y una elaborada decoración de franjas en los colores de BMW M GmbH.

Tanto el color base como las franjas M, se aplican en gran parte a mano. Un total de 22 piezas individuales se pintan en un proceso especialmente diseñado para el modelo. En general, la mayor parte del exterior en Alpine White comprende componentes de carbono, que son pintados a mano por especialistas. 

El resultado es un total de 134 procesos de pintura para cada vehículo, lo que suma un total de 6.700 secuencias de trabajo manual en el taller de pintura para toda la pequeña serie del modelo especial.

Seis cilindros en línea de 560 CV, el más potente jamás utilizado en un BMW M

El 3.0 CSL cuenta con el motor de seis cilindros en línea más potente jamás utilizado en un automóvil BMW M homologado para la carretera. En su fase final de desarrollo, el predecesor del mismo nombre marcó un récord con una potencia de motor de 151 kW/206 CV.

Desde entonces, el motor de seis cilindros en línea con M Power ha experimentado un impresionante desarrollo. Motores del mismo diseño movilizaron una potencia de 204 kW/277 CV en el BMW M1 ya en 1978 y 250 kW/340 CV en el BMW M5 de segunda generación a partir de 1991. El BMW M3 de quinta generación se lanzó en 2014 con un motor de seis cilindros en línea de 317 kW/431 CV con tecnología M TwinPower Turbo.

El motor del 3.0 CSL posee las mismas raíces tecnológicas que el del actual coche ganador del DTM. La unidad de potencia de 3.0 litros ofrece un alto régimen de revolú. Para su victoria en el DTM, el M4 GT3 fue impulsado el seis cilindros en línea con unos 600 CV.

La versión del motor con tecnología M TwinPower Turbo, desarrollada en exclusiva para el 3.0 CSL, moviliza una potencia máxima de 412 kW/560 CV, con un par máximo de 550 Nm y una entrega de potencia lineal hasta una velocidad máxima de 7.200 min-1.

Cambio manual de seis velocidades y tracción trasera

El motor de seis cilindros en línea está acoplado a una caja de cambios manual de seis velocidades con un recorrido de la palanca marchas rápido y preciso. Un tributo a la tecnología moderna es el asistente de cambio, que utiliza un control de velocidad de conexión para garantizar un acoplamiento del embrague sin deslizamiento después de reducir la marcha al frenar en las curvas. Puede ser activado o desactivado por el conductor.

De forma tradicional, el par motor se transmite a la carretera exclusivamente a través de las ruedas traseras. Para un uso en la pista de carreras, el conductor puede utilizar la típica acumulación lineal M de fuerzas de aceleración lateral para dirigir el vehículo en las curvas con maniobras de derrape controladas. El diferencial M activo en la transmisión del eje trasero también garantiza una dinámica superior. El diferencial M activo está vinculado al DSC (Control Dinámico de Estabilidad). 

Suspensión M

La configuración de la tecnología de la suspensión se ha combinado la tecnología más avanzada. Los componentes del tren de rodaje utilizados: un eje delantero de doble muelle y un eje trasero de cinco brazos con diseño específico M, un tren de rodaje M adaptativo con amortiguadores controlados electrónicamente, la dirección electromecánica M Servotronic con relación variable y el sistema de frenos M carbonocerámicos con curvas características ajustables.

Este detallado proceso de simulación y puesta a punto tuvo en cuenta las dimensiones específicas del modelo, el peso del vehículo y la distribución de la carga sobre los ejes, la altísima rigidez de la carrocería y las conexiones de la suspensión, así como el equilibrio aerodinámico del BMW 3.0 CSL para garantizar desde el principio esa típica combinación M de agilidad, dinámica y precisión de manejo.

Los frenos son cerámicos de carbono M, que ofrecen unas potentes prestaciones de deceleración, con pinza fija de seis pistones y discos de freno cerámicos de 400×38 milímetros en el eje delantero y frenos de pinza fija de un pistón y discos de freno cerámicos de 380×28 milímetros en el trasero y cuenta con pinzas de freno pintadas en rojo. 

Con la función Control de tracción M, el conductor puede ajustar individualmente los umbrales de intervención de la limitación del deslizamiento de las ruedas. Para ello se dispone de diez niveles, y también es posible la desactivación completa del control de estabilidad de la conducción a través del modo M Dynamic.

Reducción considerable del peso

Para reducir el peso en las zonas de la carrocería y el chasis, se utiliza plástico reforzado con fibra de carbono (CFRP) en un grado excepcionalmente alto. BMW M GmbH es pionera en el uso de CFRP en vehículos producidos en serie.

El CFRP está prácticamente en todas las secciones de la carrocería, como techo, capó y tapa del maletero; los faldones delanteros y traseros son completamente de carbono. Las fijaciones de los paneles laterales delanteros y traseros, los umbrales laterales, el difusor trasero, el alerón trasero y el spoiler trasero también están hechos de este material de alta tecnología.

Ello, además de la selección de materiales y los métodos de diseño más avanzados, permiten reducir considerablemente el peso de otros componentes del vehículo. El alerón del techo es de plástico reforzado con fibra de vidrio. El silenciador trasero de titanio del 3.0 CSL es unos 4,3 kilos más ligero que un componente de acero convencional. Y, además, con la ayuda de modelos numéricos, la agilidad y la precisión de la dirección se han optimizado con un mínimo de material y peso.

Habitáculo purista de coche deportivo

El carbono también está presente en el interior del 3.0 CSL, acentuando su carácter deportivo. En lugar de asientos adicionales, la parte trasera ofrece un compartimento de almacenamiento con dos compartimentos para cascos integrados. Las molduras de CFRP en los paneles de las puertas y la reducción del aislamiento acústico también contribuyen a dar un toque extremadamente deportivo. El conductor y el acompañante se sientan en los asientos M de fibra de carbono. La altura y la inclinación del asiento pueden ajustarse exclusivamente mediante una conexión de tornillo de tres etapas en un taller.

El interior del BMW es el de un coche deportivo, purista y exclusivo. Las superficies de los asientos en Alcántara negro y los cinturones de seguridad M se combinan con un volante en Alcántara M, un revestimiento del techo en antracita, Alcántara negro y superficies de carbono mate. El pomo de la palanca de cambios de color blanco simboliza la forma clásica de interacción entre el conductor y el vehículo al cambiar de marcha. El botón rojo de arranque/parada y los botones M igualmente rojos en el volante están disponibles para activar el motor y para acceder directamente a la configuración general del vehículo. Las molduras interiores en mate y acabado de fibra de carbono presentan una numeración secuencial para cada una de las 50 unidades disponibles.

El BMW CSL es un automóvil único que aúna la pasión del modelo de carreras de los setenta, con la tecnología y seguridad del actual que lo homenajea. Su precio no se sabe, pero se estima que superará el medio millón de europeos y solo 50 afortunados lo tendrán en su garaje.   

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