
Según se explicó en las jornadas ‘Tendencias Globales para la Gestión Rentable de la Carrocería’, el número de operaciones realizadas en talleres españoles de chapa y pintura ha caído casi a la mitad desde el inicio de la crisis por ser el tipo de arreglos que menos preocupa a los clientes.
La situación de los talleres de carrocería ha empeorado en los últimos cuatro años de forma significativa, cayendo el número de operaciones realizadas casi a la mitad. La ecuación es sencilla: la crisis económica mundial ha provocado que el parque automovilístico envejezca y que, por el contrario, no se reparen más coches. De todas las averías del automóvil la que menos preocupa a los conductores es la que tiene que ver con el estado externo del vehículo (carrocería y pintura), y eso es lo que ha empeorado esta situación.
Según comentó John Gillmartin, vicepresidente de Mitchell International: “En Estados Unidos sucede lo mismo y en diez años hemos pasado de tener en todo el país 80.000 talleres de carrocería a tener 40.000. Esto nos lleva a pensar a que el cliente es cada vez más exigente y tenemos que ser capaces de darles lo mismo a mejor precio”.
La imagen sí importa
¿Pero que es lo que más le importa a un cliente a la hora de llevar el coche al taller? Según José Manuel García Conde, de Cesvima, “hay que tener en cuenta que nuestro cliente no es uno, sino dos, el conductor y el perito, y es deber del taller ponerlos de acuerdo a ambos. Lo que preocupa a estos son, por este orden, que la fecha de entrega se haga en plazos, que el presupuesto sea ajustado y, para terminar, el trato amable y profesional de los empleados. Además tenemos la obligación de crear una buena sintonía entre el cliente y el perito”.
Por otro lado, según Xavi Pegueroles, de PPG Ibérica Sales & Services, lo que más preocupa a los conductores antes de decidirse por un taller u otro es “la demora, el descontento en la reparación y la poca profesionalidad”. También destacó que “la primera impresión es importante: es más difícil conseguir un nuevo cliente que mantener los antiguos”.
Pocos empleados y con poca preparación
Mariano Bistuer, general manager de Centro Zaragoza, puso el acento en la visión que los talleres tienen de sí mismos y en las opciones de cara al futuro: “El 60% de los talleres es de chapa y pintura, el 60% de estos tienen de tres a cinco empleados y menos de 500 metros, lo que provoca que ellos mismos no se vean como una empresa, por lo que en este entorno la gestión es complicada. El futuro del taller de carrocería pasa por adaptarlo a la crisis utilizando más herramientas de valoración, mejores instalaciones y agilizar los procesos. La preparación de los empleados es también fundamental para ofrecer un buen servicio”.
FOTO 1 Casi mil personas participaron en la II Carrera Las Rozas en marcha contra el cáncer, celebrada en el… Leer más
El Eco Rallye Mallorca acoge este fin de semana una doble cita del Campeonato de España de Energías Alternativas –… Leer más
Buscar aparcamiento en España se ha convertido en una fuente habitual de estrés y retrasos. Nueve de cada diez… Leer más
Pinzas de freno mal ancladas, manetas partidas, neumáticos completamente gastados o amortiguadores con fugas de aceite. Inspectores de estaciones de… Leer más
No, Agustín Ostos no tiene prisa por irse, aún le quedan muchos proyectos. Pero esa frase resume la satisfacción de… Leer más
Encontrar un seguro que proteja de verdad sin que la prima te quite el sueño es posible, pero requiere saber… Leer más