GP de Malasia de F-1: Alonso gana en Sepang aliándose con la lluvia para superar las carencias de su Ferrari

Alonso gana el GP de Malasia de F-1 2012

Es sabido que el agua iguala las prestaciones de los monoplazas, maquillando sus carencias y permitiendo que brille el talento de los pilotos. Eso es lo que pasó en Malasia, donde Alonso echó mano de su virtuosismo para hacer volar a su limitado Ferrari, venciendo a lo grande y liderando el Mundial.

En los cronos del Gran Premio de Malasia, segunda carrera del Mundial de Fórmula 1, las carencias del Ferrari de Fernando Alonso quedaron enseguida al descubierto. Nada había cambiado desde el debut en Australia, una semana antes. El F2012 era el mismo que entonces, un monoplaza rojo que parece que va a pedales en comparación con sus rivales, pues incluso el Sauber de Sergio Pérez es capaz de alcanzarle; eso en seco, porque en mojado…

Hamilton, otra vez en pole
Pero sigamos en los cronos, en los que el asturiano no pasó de la octava posición, novena si no hubiera sido por la penalización a Kimi Raikkonen, sancionado con cinco posiciones por cambiar la caja de cambios, hecho que lo situó por delante del nórdico. Así, con tan decepcionante mecánica, el piloto del Caballito Rampante se enfrentaba a una parrilla liderada por Lewis Hamilton (McLaren), que repetía pole, acompañado por su compañero Jenson Button. A los británicos les seguían Michael Schumacher (Mercedes), con buenos resultados el sábado y discretos el domingo; Mark Webber (Red Bull), superando a su colega de escudería, el frustrado Sebastian Vettel, quinto, Romain Grosjean (Lotus), Nico Rosberg (Mercedes) y el español. Por detrás, el increíble Pérez, Raikkonen, cerrando el top ten, y el resto.

Calzados con neumáticos intermedios, la pista mojada y la incógnita de la climatología, se apagó el semáforo y Alonso, de nuevo, nos brindó una de sus magistrales arrancadas que le llevaron a la quinta plaza, sacando del caos del agua lo que le negaba su monoplaza. La decepción para Schumacher, que trompeó en la primera vuelta, no levantando cabeza el resto de la prueba. En la quinta vuelta, el que había sido la sorpresa de la carrera inaugural de la temporada, el francés Grosjean, se volvía a ir al campo, aunque esta vez lo hacía sin la inestimable ayuda de Pastor Maldonado (Williams), como sucediera en Melbourne, manteniendo su dinámica de no acabar carreras.

Entonces, el cielo malayo abrió el grifo, obligando a todos los pilotos a pasar por el pit lane para calzar sus bólidos con gomas extremas. Fue en ese punto donde las esperanzas de victoria del hermano pequeño de Antonio Lobato empezaron a cobrar solidez.

Alonso gana el GP de Malasia de F-1 2012 (2)

Bandera roja
De nuevo en pista, las posiciones se mantenían, con Hamilton comandando la prueba, perseguido por Button y Pérez, que se había adelantado a todos en el cambio de neumáticos, lo que le había llevado a esa tercera plaza. Detrás del mejicano, Webber y el asturiano, situado por delante del bicampeón Vettel. El agua que caía era tanta que salió el Safety Car, parando finalmente la carrera a la espera de que escampara.

Una hora y pico después, con el asfalto empapado en algunos puntos del circuito, aunque sin llover, la prueba se reinició tras el coche del comisario. Y una vez más, Alonso mostró su genialidad, arrebatándole la cuarta plaza a Webber al adelantarle. A partir de ese momento, todos los coches entraron para poner gomas nuevas, pues en el obligado parón no se les había permitido hacerlo. En esa lotería que representa entrar en el pit lane en procesión, Alonso fue el más listo, poniéndose en cabeza del pelotón, por delante de un sólido Pérez, Hamilton, Rosberg, Vettel, Raikkonen, Webber, ¿y Button? Un golpe por detrás al intentar adelantar a Karthikeyan (HRT), compañero de Pedro de la Rosa, que se mantenía en carrera, tras haber logrado clasificarse el día anterior, dejó al McLaren sin alerón delantero y al británico sin opciones de podio.

En la vuelta 23, Vettel superó a Rosberg, que luego fue pasto del empuje de Raikkonen. Con el circuito mojado, Alonso no sólo mantenía la posición, sino que aumentaba la distancia sobre sus perseguidores a base de vueltas rápidas.

Maestría de Alonso
Los equipos avisaban a sus pupilos de que la lluvia estaba por volver de nuevo, pero eso no se producía y el trazado malayo se iba secando, empezando a aflorar las limitaciones del F2012, que iba perdiendo terreno respecto al Sauber del hispano, el único que conseguía hacerlo, pues el resto perdía tiempo con la cabeza de la prueba. Y mientras el español se mantenía primero, Felipe Massa, su compañero de team, se peleaba para no ser uno de los últimos.

Como la lluvia no llegaba y las gomas de agua se habían transformado en slicks, los protagonistas visitaron de nuevo los garajes para reponerlas. Todos, menos Pérez, que se puso primero. Poco le duró al mejicano el liderato, el tiempo en copiar la táctica de sus colegas, saliendo por detrás del Ferrari del astur. Con el asfalto seco, las carencias del Ferrari se evidenciaron de nuevo, cediendo tiempo ante sus perseguidores, siendo Pérez el que más le restaba, que volaba sobre la pista malaya. En la vuelta 48, el irreconocible Vettel se topó con Karthikeyan, que estuvo en todas las salsas, reventando la rueda el alemán y debiendo entrar en el pit lane.

A siete giros para el final, el protegido del millonario Carlos Slim, al que brindó su segundo puesto, al igual que a su “perrita que falleció recientemente”, dio alcance al español, pegándose a su coche como una calcomanía. Sin embargo, la emoción de vencer pudo con las ansias del novato, saliéndose a poco del final y permitiendo que el maestro Alonso, rey en el caos de la lluvia, sin cometer fallo alguno, se hiciera con la séptima victoria en Ferrari y la 28ª de su carrera deportiva, permitiéndole, además, liderar el Mundial. El podio lo completó Hamilton. Tras el británico, Webber, Raikkonen, Bruno Senna (Williams), Paul di Resta (Force India), Jean EricVergné (Toro Rosso), Nico Hulkenberg (Force India) y Schumacher cerrando los diez primeros. Massa, por su parte, sólo supo hacer un 15º puesto, disparando todas las alarmas en Maranello. El otro español, De la Rosa, atravesó la meta con el proyecto de bólido que conduce, que ya es un éxito.

Pasada la ceremonia del champán, el campeón mandó un recado a su escudería, avisando de “que hay que trabajar mucho para tener un coche que nos permita luchar por las victorias en condiciones normales y no extremas como hoy”.

Veremos si en China, dentro de quince días, Alonso tiene un monoplaza que, además de parecerlo, corra como un Ferrari.

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