¿Te gusta conducir?

1-cuervo

Esta frase nos evoca una de las campañas de marketing más eficaces que realizó BMW hace unos años. El placer de la conducción en automóviles es perfectamente extensible a las motos. El placer de conducir era el argumento que incitaba a la compra. Si te gusta conducir, con este vehículo colmaras tus deseos. Imágenes oníricas, idílicas, de viajes por lugares paradisíacos, de satisfacción vital por el placer de manejar un vehículo por carreteras o caminos. Algo que tocaba plenamente la fibra de una gran mayoría de conductores con la sola imagen de una mano disfrutando con el viento de la marcha.

Es muy difícil, por no decir imposible, que ni esta, ni ninguna otra marca ordene a sus agencias de marketing que busque un mensaje de este estilo en el futuro.

Ya aparecen con cierta frecuencia y cada vez serán más, las noticias de vehículos autónomos que necesitan muy poca o nada de la intervención del hombre, en su movimiento. Las personas pasaremos de pilotos que manejan, a pasajeros que se desplazan, sin necesidad de manipulación alguna de la máquina. Hoy no sólo los puristas, sino todavía una gran mayoría de la población que maneja, conduce o pilota motos o coches, aun prefiere sentir en sus manos un volante y las sensaciones que el vehículo trasmite.

No digamos ya un manillar y lo que te incita una motocicleta, que actualmente es en la moto de ocio, su principal atractivo. O mucho me equivoco o esas sensaciones están destinadas a desaparecer. No hay que alarmarse, simplemente, como tantas cosas en la vida, debemos estar dispuestos a asumirlas sin traumas.

Recuerdo cuando Harley-Davidson dotó por primera vez a su mítico V Twin de motor de arranque. Recuerdo las reacciones de una gran mayoría de pilotos cuando BMW incorporó el primer ABS.  Recuerdo, y de esto aún no se han pasado los ecos, como la electrónica aplicada a las MotoGP dulcifico tanto sus reacciones que los pilotos ya no salían despedidos por orejas a la mínima que se pasaban con el gas en una zona determinada del cuentavueltas.

A todo esto nos fuimos acostumbrando más o menos deprisa. Ya no hay nadie que cuestione que hay que arrancar una H-D a golpe de pedal para ser un auténtico cerdo, ni rider alguno que sostenga que es mejor una moto sin ABS, ni piloto de GP que quiera volver a las bruscas dos tiempos de entrega de potencia casi ingobernable.

2-cuervo

 

No pocos periodistas especializados de la moto hablan, para la evaluación de sistemas de seguridad, de su mayor o menor intrusismo. Dejan ver que la perfección sería que los sistemas no fueran nada intrusivos hasta el límite que cada piloto es capaz de llevar al vehículo, donde deberían actuar con plena eficacia.

¿Te gusta conducir? Claro que nos gusta, pero poco a poco y en muchos casos demandado por nosotros mismos, los usuarios (lo de consumidores siempre me rasca un poco) vamos demandando vehículos mas seguros y por tanto que decidan más por nosotros; que aparquen solos, que no se acerquen demasiado a los guardarrailes, ni a los vehículos de delante, que nos digan donde hay atascos para que, aun bajo nuestra decisión, podamos evitarlos, ¿sigo?… Seguro que a ti se te ocurren unos cuantos más. Ya, ya sé que esto es fundamentalmente en coche, pero la moto es distinta. Eso ya lo sé yo.

Una tecnología imparable hace posible cosas que nos parecían imposibles. Hoy, una simple motocicleta de radio control con dos ruedas  era un sueño imposible hace veinte años. No digamos ya un drón guiado por GPS.   Es sólo cuestión de tiempo que el mundo del automóvil, con el argumento de la seguridad como bandera, vaya proponiendo coches que conduzcan solos y por tanto que no tengan accidentes.  Ya me imagino el eslogan: ¿Te gusta vivir riesgos? Disfruta del paisaje sin distracciones. Deja que conduzcamos por ti. Esto se parece bastante a una campaña de la Dirección General de Tráfico española de no hace tanto tiempo: ‘No podemos conducir por ti’.  Una frase que sería fácil de cambiar por: Ahora sí, podemos conducir por ti. Déjanos llevarte sin temor.

Tal vez me equivoque al asegurar que ninguna marca seguirá insistiendo en los placeres de la conducción de un vehículo con tus propias decisiones. Habrá un paso intermedio, en el que más de un fabricante utilizará precisamente algo parecido como argumento de venta para los irreductibles, los enamorados del pilotaje, pero será temporal y destinado a desaparecer. Con el tiempo y una vez que todos los sistemas tecnológicos que implica el tráfico de vehículos sin intervención humana directa sean plenamente fiables, todos, incluidas las administraciones, pondrán todo de su parte para convencernos, primero de su enorme seguridad, sin dejar nuestras vidas en mano de un posible error humano, y, después, de los placeres de viajar sin manipular el vehículo, disfrutando de otros gozos, como la charla entre los pasajeros sin tener que distraerte mirando a la ruta, trabajar o jugar online a cualquier juego virtual de moda en una pantalla gigante mientras nos desplazamos.

Al final prohibirán los vehículos manipulados, esos antiguos artefactos que dejan a la pura decisión humana los increíbles riesgos para el conductor, los acompañantes y para toda la sociedad. Muchos trenes de corto recorrido ya transitan hace tiempo sin conductor y en los aviones técnicamente se podría , aunque no creo que fuéramos muchos los pasajeros que nos subiríamos en uno si supiéramos que no hay nadie en la cabina de mando, por si vienen mal dadas. Nadie tendrá que sacarse ningún carnet de conducir, los seguros ajustaran o negociaran sus precios con los fabricantes, cambiará el mercado de los vehículos privados y del transporte según los conocemos.

Los motoristas seremos seguramente el último reducto y, por tanto, perseguidos y marginados sociales. ¿Qué tienes una moto que no va sola? ¿Una motocicleta antigua que se puede caer, estrellar, atropellar a alguien…?  Tu no eres un ser cívico, te arriesgas tú y también a todos los demás. Los más aburridos, cobardes y radicales te acusaran de potencial terrorista argumentando lo que podrías provocar si te da por enfilar contra un grupo de tranquilos transeúntes sobre una máquina que solo tú gobiernas. Tendremos que buscar lugares no controlados en el planeta para seguir disfrutando, lo que será difícil con un Gran Hermano vigilando desde el espacio vía satélite todo movimiento vehicular sobre la tierra.

¿Y las competiciones de motor? Bueno, como dijo Bernie Ecclestone hace ya muchos años, respondiendo a la pregunta de un periodista “¿Qué habría que hacer para que los coches de F1 corrieran más?”, el propietario del Circo dijo: “Quitar al piloto”. Pues eso. Menos mal que aún nos queda tiempo y espacios sobre el planeta para seguir afirmando: Nos gusta conducir.   Gustavo Cuervo. www.gustavocuervo.es —  Gustavo J.Cuervo

Dejar un comentario

Catalogado como Noticias

Deja un comentario