
La firma sueca, junto a Polestar Racing, ha desarrollado un propulsor que se sirve de dos turbos paralelos alimentados por otro eléctrico. El resultado es un bloque compacto que optimiza la respuesta y contribuye a lograr una conducción más dinámica.
En el desarrollo de mecánicas sobrealimentadas, Volvo ha dado un paso al frente concibiendo un propulsor tetracilíndrico de 2,0 litros que rinde 450 CV. Perteneciente a la familia de motores Drive-E de alto rendimiento, el mismo se sirve de dos turbos paralelos alimentados por otro eléctrico. Con este concepto de triple propulsión, y un exclusivo sistema de combustible, se consigue, según comunican desde la firma sueca, una conducción muy dinámica y sin retrasos en la entrega en comparación con los bloques que se sirven de un único turbo.
“Hemos desarrollado una motorización verdaderamente única por su potencia y rápida respuesta. Por encima de todo, su compacto tamaño mejora la distribución del peso entre los ejes delantero y trasero y baja el centro de gravedad, dos factores que afectan mucho a la maniobrabilidad tanto en un turismo como en un automóvil de competición”, explica Mattias Evenson, responsable de motores de Polestar Racing, partner oficial de Volvo Cars.
Encontrar el coche forzado tras una jornada de playa, una visita turística o una parada en carretera puede complicar… Leer más
La familia tricilíndrica de Zontes sigue creciendo con la llegada de las nuevas 703T ETC y 703R ETC. La primera… Leer más
La suspensión de la 42ª Baja España Aragón por el riesgo extremo de incendios obliga a Isidre Esteve y Txema… Leer más
Los jóvenes se consolidan como el perfil más dinámico del mercado de la bicicleta. En el último año gastaron una… Leer más
Kobe Motor da una vuelta de tuerca al legendario Toyota Land Cruiser con el lanzamiento de una edición limitada de… Leer más
Un pinchazo o una avería pueden obligar a cualquier conductor a detenerse en el arcén, pero una mala actuación multiplica… Leer más