
Fernando Alonso completó una destacada actuación en el Gran Premio de Canadá, donde partió desde la sexta posición y cruzó la meta en séptimo lugar, demostrando temple y precisión en una carrera complicada. Sin embargo, una controversia empañó el resultado: varios pilotos adelantaron bajo bandera amarilla sin ser sancionados, una decisión que, de haber sido revertida, habría catapultado al asturiano al cuarto puesto.
El vuelo contenido de un campeón
Fernando Alonso volvió a dejar su sello en Montreal. El asturiano, con un monoplaza que sigue sin ser candidato a lo extraordinario, ofreció una lección de pilotaje silenciosa pero rotunda. Salió sexto y terminó séptimo, pero entre ambas cifras se tejió una carrera valiente, calculada, en la que solo el caos ajeno impidió que su resultado hiciera aún más justicia a su rendimiento.
Desde la primera vuelta, Alonso mantuvo a raya a rivales con coches más veloces en recta, gestionando neumáticos y ritmo con la maestría que le caracteriza. Incluso cuando el caos acechó en forma de bandera amarilla tras un accidente múltiple, Fernando se mantuvo firme, respetando el reglamento al milímetro. Otros no hicieron lo mismo.
La decisión que lo cambió todo
En medio de ese instante de confusión —con coches cruzados, polvo suspendido en el aire y direcciones inciertas—, varios pilotos aprovecharon para adelantar bajo condiciones de bandera amarilla. Entre ellos, rivales directos de Alonso en la zona media alta de la tabla. El reglamento es claro: bajo bandera amarilla no se puede adelantar. La infracción era evidente para quien revisara las repeticiones.
Pero los comisarios, en una de esas decisiones que dejan rastro, optaron por no sancionar a ninguno de los implicados. La explicación oficial fue que “no se obtuvieron beneficios claros de esos adelantamientos” y que la situación era lo suficientemente confusa como para justificar la omisión.
Una interpretación ambigua de la norma que, paradójicamente, sanciona la seguridad en favor de la conveniencia. Si los adelantamientos hubieran sido penalizados conforme a reglamento, Alonso habría ascendido tres posiciones, alcanzando la cuarta plaza.
Un podio moral
Alonso, fiel a su estilo, no cargó las tintas tras la carrera. Pero su mirada lo decía todo. La frustración de saberse víctima de una injusticia, camuflada bajo tecnicismos, pesaba más que cualquier pérdida de puntos. A sus 43 años, el bicampeón del mundo ya no compite sólo por resultados, sino por legado. Y ese legado exige que el deporte que tanto ha engrandecido no falle en lo básico.
La séptima posición oficial se transforma así en una cuarta moral. Porque en la hoja invisible del deporte, aquella que escriben los aficionados atentos, los analistas justos y los apasionados de la verdad, Alonso volvió a ser uno de los mejores del domingo. Y no por el lugar en el que terminó, sino por la forma en que lo hizo.
Carlos Saiz, no tuvo el mejor de los fines de semana, pero, no obstante, consiguió un notable 10º puesto con su Williams que, por el momento, no llega a estar a la altura del de Albon, su compañero de equipo.
Más allá del resultado
George Russell firmó un gran premio perfecto, con victoria, pole y vuelta rápida. logrando así su cuarta victoria en la Fórmula 1, la tercera en suelo americano. Su primer triunfo llegó en Brasil (2022), y la más reciente antes de esta fue en Las Vegas el año pasado. Entre ambas, también ganó en Austria 2024. Además, el piloto británico conseguía su primer hat-trick en la F1: victoria, pole position y vuelta rápida. Para Mercedes, su éxito número 130 en la categoría, la quinta en Canadá. La jornada perfecta para el team de la estrella la completaba Andrea Kimi Antonelli, al terminar tercero, la primera vez que un italiano subía al podio desde el GP de Japón 2009, cuando Jarno Trulli terminó segundo con Toyota.
Entre el británico y el italiano, Verstappen, segundo, completaba el podio. Pero para muchos, el verdadero maestro de la jornada fue un veterano que cruzó la meta séptimo sin ensuciarse las manos, sin quebrantar la bandera amarilla que marca el límite del juego limpio.
Alonso no subió al podio, pero demostró que hay carreras que se ganan en la coherencia y el respeto. En la Fórmula 1, donde cada décima y cada decisión pesan como plomo, a veces no basta con correr bien. También hace falta que el cronómetro y el reglamento vayan de la mano. Y en Canadá, eso no ocurrió.
Un Gordon Murray S1 LM, el superdeportivo más exclusivo del creador del mítico McLaren F1, se ha vendido por 20,6… Leer más
Espacio Momentum ha abierto sus puertas en el km 7,3 de la Carretera de Valencia como un concesionario pionero que… Leer más
La piloto de Auto Hebdo Sport se alzó con la victoria en el Eco Rallye Castilla-La Mancha – Ciudad de… Leer más
El fotógrafo riojano y motero solidario Eduardo San Vicente, miembro de Km Solidarity —la mayor ONG motera de España—, ha… Leer más
El Black Friday no solo dispara las compras: también redefine las preferencias de movilidad. Según los datos analizados por Clicars,… Leer más
El auge del coche eléctrico en Reino Unido está generando un fenómeno inesperado: vínculos emocionales intensos, coches con apodos cariñosos… Leer más